París.- Veinticuatro familias francesas han presentado una denuncia en París contra el Estado y varias compañías industriales por el escándalo de leches infantiles contaminadas con la toxina cereulida, que causó la muerte de dos bebés y afectó a numerosos niños.
Los querellantes, agrupados en el colectivo Intox’Alim, critican que solo dos leches en polvo estén siendo analizadas oficialmente, mientras reclaman que se extiendan las pruebas a otros productos para establecer vínculos con enfermedades y hospitalizaciones. Acusan al Estado y a las empresas de poner en peligro la salud pública, mantener productos peligrosos en el mercado y obstaculizar la investigación.
El caso afecta a grandes compañías como Nestlé, Danone, Lactalis, Vitagermine, Granarolo o Hochdorf, cuyas leches habrían resultado contaminadas por cereulida proveniente de aceites enriquecidos con ácido araquidónico suministrados por la empresa china Cabio Biotech. Cinco fábricas en Francia se encuentran afectadas, y el Gobierno ha reducido el límite permitido de cereulida en leche infantil de 0,03 a 0,014 microgramos por kilogramo.







