Los precios del oro han superado la barrera de los 2,600 dólares, alcanzando un nuevo máximo histórico en medio de una creciente especulación sobre futuros recortes en los costos de endeudamiento por parte de la Reserva Federal (Fed) y las tensiones geopolíticas entre Israel y Hezbollah en Oriente Medio. El XAU/USD se negocia a 2,621 dólares por onza, lo que representa un incremento del 1.37%.
La aversión al riesgo domina los mercados, reflejada en las pérdidas registradas en los tres principales índices de Wall Street, que oscilaron entre un 0.26% y un 0.31%. El gobernador de la Fed, Christopher Waller, expresó su apoyo a un recorte de 50 puntos básicos, basándose en la expectativa de que el Índice de Precios del Gasto en Consumo Personal (PCE) de agosto sea muy bajo. Waller señaló que la inflación está disminuyendo más rápido de lo esperado, lo que genera preocupación.
A pesar de este escenario, los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. suben junto a los precios del oro y el dólar. El rendimiento de la nota del Tesoro a 10 años alcanzó el 3.726%, aumentando un punto y medio básico. Además, el Índice del Dólar estadounidense (DXY), que mide el valor del dólar frente a seis divisas principales, subió un 0.08%, situándose en 100.71.
Por otro lado, el calendario económico en EE.UU. mostró escasa actividad, lo que dejó la evolución del oro en manos de futuras declaraciones de miembros de la Fed. Michelle Bowman, miembro del consejo de la Fed, se mostró en desacuerdo con un recorte de 50 puntos básicos, optando por un ajuste más moderado. Según Bowman, un recorte tan agresivo podría ser interpretado como una declaración prematura de victoria sobre la inflación.
En la próxima semana, los mercados estarán atentos a las intervenciones de varios miembros de la Fed, incluyendo a Raphael Bostic, presidente de la Reserva Federal de Atlanta, Austan Goolsbee de Chicago y Neel Kashkari de Minneapolis. Además, la atención se centrará en los PMIs Flash de S&P Global, datos sobre el mercado inmobiliario y el Índice de Precios del Gasto en Consumo Personal subyacente, el indicador preferido por la Fed para medir la inflación, que serán clave para determinar la evolución del XAU/USD.







