El ex presidente de Bolivia Evo Morales inició la noche de este viernes una huelga de hambre en la sede de la Coordinadora de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba como medida de presión tras los conflictos recientes con el gobierno de Luis Arce.
“Pueden detenerme, ojalá que no me maten por favor. Estaba (estuve) muchas veces en la cárcel. No tengo ningún miedo, pero no me voy a ir de Bolivia. Estoy con mi pueblo y con el pueblo vamos a resistir. Vamos a enfrentar y derrotar a un gobierno corrupto, un gobierno narco…”, declaró el líder cocalero en un video publicado en su cuenta en la red social X.
La decisión de Morales fue impulsada luego de que sectores afines al ex mandatario descartaran la pausa en los bloqueos de carreteras que él había sugerido. Los cortes de ruta, que ya llevan 19 días, buscan el retiro de los procesos judiciales contra Morales, exigir una “solución a la situación económica” del país y defender su candidatura presidencial para 2025.
“El bloqueo nacional de caminos persiste y va a seguir con mucha más fuerza y más contundencia”, aseguró el dirigente campesino Humberto Claros en una declaración transmitida por la radio local.








