Santo Domingo.-La señora Ana Francisca teme por su vida, luego de un intento de asesinato por parte de su pareja sentimental que la dejó por 14 días en cuidados intensivos, luego de ser arrestado fue liberado porque supuestamente no representa peligro para ella.
Después de tener una hija con Miguel Alcenio Plaza en los Estados Unidos, él le propuso mudarse a la República Dominicana. Ana aceptó la propuesta, ya que, según ella, estaba profundamente enamorada de él.
Manifiesta que, al llegar al país, él la invitó a comer chivo en un campo de San Francisco de Macorís. Al regresar a Santo Domingo, se detuvieron y él le ofreció un poco de tequila. Ella señala que la bebida tenía un sabor extraño. Al subir al vehículo, asegura que nunca más supo de sí misma y despertó 14 días después en una clínica, entubada.
La señora Ana se enteró de lo que había pasado porque la señora que le cuidaba la niña le contó todo lo que pasó luego de tomarse la tequila en el camino.
La señora le manifestó que el señor Miguel Alcenio le dijo que había pedido el control del vehículo, sin embargo siguió conduciendo despacio hasta impactar el vehículo en una esquina al lado de la carretera e inmediatamente llegaron dos individuos en una motocicleta y la golpearon fuertemente en la cabeza a ella y la señor, y la señora escuchó cuando él dijo a los sujetos, que no le hicieran nada a la niña la cual es hija de ambos.
Ana relata que, de repente, apareció un hombre que le ofreció su ayuda. Él se subió al vehículo, comenzó a conducir la yipeta y la trasladó al Hospital Dr. Darío Contreras. La señora que la acompañaba escuchó cuando el hombre le dijo a Miguel: “Te dije que solo podía ayudarte hasta aquí”, y luego desapareció.
En el Hospital Dr. Darío Contreras, Miguel proporcionó toda la información correcta, incluyendo su dirección, nombre y número de teléfono. Sin embargo, al ser trasladada a una clínica privada, Miguel dio información falsa y se ausentó por varios días.
Más tarde, Miguel regresó a la clínica y explicó que no la había abandonado, sino que había sido arrestado por intentar obtener dinero con una cédula falsa. Sin embargo, Ana descubrió que fue detenido por intentar obtener un pasaporte falso para huir del país.
Miguel le dijo que no podía llevarla a su apartamento porque aún estaba en construcción. Ana le reclamó por no esperar a que ella se recuperara antes de realizar esos trabajos, lo que la obligó a hospedarse en hoteles, pagando 100 dólares diarios.
Posteriormente, después de que él le adeudara cientos de miles de dólares, la dejó en la calle.
Ana también relató que, al ver el vehículo con un pequeño golpe en la parte frontal, Miguel le dijo que había chocado con una vaca. Sin embargo, ella sospecha que su verdadera intención era quitarle la vida.
Finalmente, Ana confrontó a Miguel, junto a la señora que fue testigo de los hechos. La señora desmintió las acusaciones de robo de 200 mil dólares que Miguel había hecho, asegurando que dicha suma nunca estuvo en sus pies.
Ana también mencionó que, en varias ocasiones, Miguel la amenazó con contratar a alguien para quitarle la vida.
Miguel se fue por la vuelta por México, aunque le decía a Ana que seguía en el país. Sin embargo, se encontró con un familiar de Ana en Nueva York, Ana presentó una querella en su contra. Fue arrestado por la Interpol y, durante la primera cita en la fiscalía de Santo Domingo Este, Ana asegura que, después de luchar durante dos años para lograr que lo trajeran al país, Miguel fue liberado, supuestamente, por sobornos a los jueces.
Luego apeló la decisión, pero la solicitud fue rechazada. A pesar de ello, Miguel sigue en libertad.
“Soy una de esas mujeres a las que un hombre intenta matar y sobrevive”, afirmó Ana, quien expresó temer por su vida, ya que considera que él es capaz de cualquier cosa para lograr su objetivo. Finalmente, hizo un llamado a la justicia para que su caso sea tratado con la seriedad que merece.







