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El surinamés Albert Ramdin asumió este viernes como secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), en sustitución de Luis Almagro, y anunció que la crisis humanitaria en Haití estará en «lo más alto» de su agenda.
Ramdin dio su discurso inaugural ante el Consejo Permanente de la OEA, que en marzo pasado lo eligió por unanimidad, tras la retirada de su rival, el paraguayo Rubén Ramírez Lozcano, afín al presidente, Donald Trump, por falta de apoyos.
“En ningún lugar del continente están más amenazados la democracia, el Estado de derecho, la seguridad, los derechos humanos y el desarrollo que en Haití. Haití estará en lo más alto de nuestra agenda”, afirmó Ramdin, quien se convirtió en el primer secretario general de origen caribeño.
El surinamés anunció el relanzamiento del Grupo de Amigos de Haití, una plataforma para coordinar el apoyo a ese país, y buscará fortalecer la cooperación con otros actores regionales e internacionales, como CARICOM o Naciones Unidas.
Ramdin recordó que el mandato del Consejo Presidencial de Transición que gobierna Haití concluye el próximo febrero, por lo que advirtió: “No tenemos mucho tiempo”.
El nuevo secretario general declaró que su gestión al frente del organismo estará orientada a conseguir resultados y acciones frente a necesidades inmediatas en países como Haití o Venezuela, aunque no profundizó en la situación de este último.
Sus declaraciones se producen después de que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, cuestionara la semana pasada en el Congreso la gestión de la OEA ante la crisis en Haití y animara al organismo a dar un paso al frente.
Ramdin hizo campaña para secretario general de la OEA con un llamado al diálogo y a la unidad dentro del organismo, tras una década marcada por fuertes divisiones entre los gobiernos de derecha e izquierda del continente.











