El actor de 62 años compartió este recuerdo mientras observaba un retrato sin terminar de su hija Lily-Rose. “Ella tenía 10 en ese entonces, y ahora tiene 25”, afirmó, destacando la rapidez con la que transcurre la infancia y el efecto emocional de ver cómo los hijos se convierten en adultos.
De Saint-Tropez a Los Ángeles: eligiendo la privacidad
La decisión de establecer el hogar familiar en Francia, y no en Los Ángeles, fue impulsada principalmente por Vanessa Paradis, según lo consignado tanto por The Sunday Times como por declaraciones previas de Paradis a la revista belga Weekend Knack en 2007.
Paradis argumentó que prefería la vida anónima y discreta del sur de Francia frente a la exposición constante en California. Señaló que, para sus hijos, resultaba más sencillo disfrutar de una infancia normal en ese entorno rural.
“Los criamos de forma bilingüe, así que para ellos realmente no importaba. Solo que en el sur de Francia puedes vivir mucho más anónimamente. Y eso es una bendición, especialmente cuando los niños son pequeños”, explicó la actriz y cantante, situando la privacidad como un elemento clave en la crianza de Lily-Rose y Jack.

La finca cerca de Saint-Tropez se había convertido así en el refugio ideal, ofreciendo los beneficios de un entorno natural y tranquilo lejos de la constante atención mediática dirigida a una pareja tan popular.
Durante los 14 años de relación, finalizados en 2012, Depp y Paradis evitaron, en la medida de lo posible, que sus hijos crecieran bajo el escrutinio público, apostando por una educación bilingüe y una vida que alternaba entre Europa y Estados Unidos, lo que favoreció la adaptación cultural de los niños y su desarrollo personal.
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En la entrevista publicada por The Sunday Times, Johnny Depp también abordó el impacto emocional del llamado “empty-nest syndrome” (síndrome del nido vacío), un sentimiento de vacío y nostalgia que embarga a muchos padres cuando sus hijos dejan el hogar familiar. “Los años se nos escapan, ¿no?”, reflexionó el actor, reconociendo la rapidez con la que pasa el tiempo y la añoranza por los momentos compartidos durante la infancia de sus hijos.
Consultado sobre qué extraña más de aquellos años, Depp fue contundente: “¿Mis hijos creciendo en el sur de Francia durante su juventud?”, evidenciando que esos recuerdos ocupan un lugar privilegiado en su memoria.
El “síndrome del nido vacío” y el paso del tiempo

Actualmente, Depp reparte su tiempo entre el Reino Unido y las Bahamas, pasando poco tiempo en Estados Unidos. Pese al cambio de escenario, el actor identifica la casa en el sur de Francia como su verdadero hogar.
Esta afirmación refuerza el valor emocional de la etapa vivida en familia allí y la influencia positiva que tuvo para la crianza de Lily-Rose y Jack, quienes, según Depp y Paradis, crecieron alejados de la presión asociada a la celebridad.
La relación entre Depp y Paradis, aunque terminada en términos sentimentales desde 2012, dejó una huella considerable en la forma en que ambos abordaron la paternidad. Su decisión de criar a sus hijos en un entorno protegido y bilingüe les permitió disfrutar de una infancia más relajada, apartada de la presión mediática y con la riqueza de convivir entre dos culturas.











