REDACCIÓN.- El Departamento de Estado de los Estados Unidos anunció este martes los lineamientos de una nueva política migratoria que introduce una fianza obligatoria de US$15,000 para determinados solicitantes de visas de no inmigrante, específicamente las categorías B1/B2 (turismo y negocios).
La medida, que entrará en vigor a partir del 20 de agosto de 2025, busca frenar los altos índices de permanencia ilegal en territorio estadounidense una vez vencido el tiempo de estadía autorizado. Es decir, aquellos ciudadanos que, tras recibir la visa de paseo, se quedan más tiempo del permitido, violando los términos establecidos.
Sin embargo, la República Dominicana no figura entre los países afectados por esta nueva disposición, lo que representa un alivio para miles de ciudadanos que viajan con frecuencia a EE. UU. por turismo, negocios o visitas familiares.
La fianza será exigida únicamente a países considerados de alto riesgo migratorio, es decir, aquellos con tasas elevadas de overstay (estadía más allá del tiempo autorizado). Esta suma deberá ser depositada por el solicitante como garantía de que regresará a su país dentro del plazo legal. En caso de cumplir con lo estipulado, el dinero será devuelto; de lo contrario, se perderá.
Esta política forma parte de un plan piloto que había sido propuesto durante la administración anterior y que ahora se retoma con fines de evaluación y control migratorio más estrictos. Las autoridades estadounidenses indicaron que se aplicará de manera selectiva y que será revisada periódicamente según el comportamiento migratorio de cada nación.
Las reacciones no se han hecho esperar. Mientras sectores conservadores en EE. UU. aplauden la medida como una estrategia para desalentar la inmigración ilegal, organizaciones defensoras de derechos humanos y migrantes la consideran discriminatoria y punitiva, especialmente para personas de bajos recursos que sí tienen intenciones legítimas de visitar el país y regresar.
Aunque República Dominicana queda exenta, los expertos recomiendan a los viajeros continuar cumpliendo estrictamente con los plazos de estadía autorizados, ya que cualquier irregularidad podría impactar futuras solicitudes de visa, tanto a nivel individual como nacional.











