Redacción. – La situación del sector eléctrico en República Dominicana muestra signos alarmantes, según datos oficiales del Ministerio de Energía y Minas. Aunque el presidente Luis Abinader afirmó que el pico de energía ha aumentado de 2,740 MW en 2019 a 4,100 MW en 2024, las estadísticas revelan que las empresas distribuidoras Edenorte, Edesur y Edeeste presentan un manejo ineficiente que incrementa el costo del subsidio estatal más allá de lo justificable.
El subsidio estatal a las EDE pasó de US$728.1 millones en 2019 a US$1,554.6 millones en 2024, un alza de 113.5%, mientras que la cantidad de energía comprada apenas subió 34.5% en ese mismo período. Además, las pérdidas técnicas y no técnicas han empeorado: en 2019 las distribuidoras perdían el 30.6% de la energía comprada; en 2024, esa cifra ascendió a 43.9%.
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Esto se da a pesar de un aumento promedio del 22% en la tarifa eléctrica desde 2021 y una mejora en la generación, incluyendo fuentes renovables. Sin embargo, la eficiencia en facturación y cobro ha disminuido, elevando significativamente el déficit.
Expertos y cifras coinciden: el problema no es solo de generación ni de precios internacionales, sino de fallas administrativas estructurales en la gestión de las distribuidoras.











