REDACCIÓN VOA.- La Casa Blanca ha argumentado que los fragmentos de los tres objetos cayeron en lugares remotos de difícil acceso. Además, por el momento, descarta que estén ligados con China.
El gobierno informó que no cree que los objetos fueran artefactos de vigilancia, aunque ha dejado abierta esa posibilidad.
“No tenían propulsión”, dijo el portavoz del Consejo Nacional de Seguridad John Kirby a los reporteros en la Casa Blanca. “No eran maniobrados. No tenían (capacidad) de vigilancia, pero no podemos descartarla”.
“Estamos en una especie de terreno desconocido en todo eso”, añadió.
Explicó que los fragmentos de los tres objetos cayeron “en lugares remotos de difícil acceso”: hielo en la costa del extremo noroeste de Alaska, el territorio del Yukón en el noroeste de Canadá y en las profundidades del lago Hurón, en la frontera entre EEUU y Canadá.
Según el secretario de Defensa, Lloyd Austin, el personal estadounidense aún no ha recuperado ningún fragmento de los tres objetos.
Austin dijo a los reporteros el lunes en Bruselas, donde se encuentra en una reunión de la OTAN, que el clima ha dificultado los esfuerzos en Alaska y que el apartado terreno en Canadá está afectando la búsqueda allí.
La prioridad del Pentágono, señaló, es “recuperar fragmentos para poder tener una mejor idea de qué eran esos objetos.
Kirby declinó referirse a los tres objetos como globos.











