ROMA.– El papa León XIV condenó este jueves el hecho de que millones de personas sigan padeciendo hambre en el mundo, calificándolo como “un fracaso colectivo” y una muestra de “una economía sin alma” que exige una revisión urgente de las prioridades y los modos de vida.
«En un tiempo en el que la ciencia ha alargado la esperanza de vida, la tecnología ha acercado continentes y el conocimiento ha abierto horizontes antes inimaginables, permitir que millones de seres humanos vivan —y mueran— golpeados por el hambre es un fracaso colectivo, un extravío ético, una culpa histórica», expresó el pontífice durante su discurso en español ante la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), con sede en Roma.
El mensaje del papa coincidió con un informe del Programa Mundial de Alimentos (PMA), que advirtió que el hambre global alcanza niveles récord, afectando a 319 millones de personas en situación de inseguridad alimentaria aguda, entre ellas 44 millones en estado de emergencia.
«Quizá el dato más conmovedor sea el de los niños que sufren malnutrición, con las consecuentes enfermedades y el retraso en el crecimiento motor y cognitivo», señaló León XIV, al tiempo que lamentó que este fenómeno no sea producto del azar, sino de “una economía sin alma” y de “un sistema de distribución de recursos injusto e insostenible”.
Puede leer: Israel advierte que reanudará los combates si Hamás no libera a los rehenes restantes
Durante su intervención por el 80º aniversario de la FAO, el papa denunció las “paradojas ultrajantes” de un mundo donde se desperdician toneladas de alimentos mientras millones de personas buscan en la basura algo que comer.
«¿Cómo explicar las desigualdades que permiten a unos pocos tenerlo todo y a muchos no tener nada?», cuestionó el pontífice, quien también mencionó a países como Ucrania, Gaza, Haití, Afganistán, Mali, República Centroafricana, Yemen y Sudán del Sur, donde la pobreza y el hambre son parte de la vida cotidiana.
Asimismo, alertó sobre el uso de los alimentos como “arma de guerra” en conflictos actuales y respaldó el llamado del PMA, que advirtió que los recortes del 40% en su financiamiento podrían empujar a 13,7 millones de personas a la hambruna extrema antes de fin de año.
«Es hora de devolverle el alma a la economía y poner la vida humana en el centro de nuestras decisiones», concluyó el papa León XIV.







