El gobierno de Ucrania condenó este sábado el ataque nocturno ruso que dejó al menos cuatro muertos y 17 heridos en varias regiones del país. El bombardeo, dirigido contra infraestructuras críticas, la red eléctrica, el ferrocarril y viviendas particulares en ciudades como Kiev, Dnipro, Kharkiv y Sumy, reavivó el llamado de las autoridades ucranianas a la comunidad internacional para reforzar las sanciones contra Rusia y aumentar el apoyo militar a Ucrania.
El ministro de Exteriores, Andrí Sibiga, expresó en su cuenta de X que “el terror ruso puede y debe detenerse” y subrayó la necesidad de una “acción colectiva” y de “una mayor presión sancionadora” contra Moscú.
El jefe de la diplomacia ucraniana también reclamó un incremento en el apoyo energético y en la capacidad de defensa de Kiev, insistiendo en que “nadie en el mundo quiere que esta guerra continúe, excepto Rusia”.
Las autoridades ucranianas reiteraron su petición de sistemas de defensa aérea Patriot y armas de largo alcance a sus aliados occidentales. El presidente Volodimir Zelensky, a través de X, señaló que ataques como el ocurrido refuerzan la urgencia de contar con estos sistemas para proteger las ciudades ucranianas.
Es precisamente por ataques como este que prestamos especial atención a los sistemas Patriot”, afirmó el jefe de Estado, quien también instó a Estados Unidos, Europa y los países del G7 a implementar las medidas discutidas recientemente para evitar que estos ataques sigan amenazando vidas.
En el plano internacional, Zelensky solicitó a Estados Unidos la ampliación de las sanciones sobre el sector petrolero ruso y la entrega de misiles de largo alcance, como los Tomahawk, para responder a los ataques. Durante una reunión en Londres con líderes europeos, el mandatario ucraniano buscó reforzar el compromiso militar de Occidente para proteger a Ucrania ante la posibilidad de un alto el fuego que detenga la guerra, que ya supera los tres años. El encuentro, organizado por el primer ministro británico Keir Starmer, se centró en aumentar la presión sobre Vladimir Putin y en coordinar nuevas sanciones que afecten los ingresos energéticos de Rusia.
Por su parte, desde Moscú, el Ministerio de Defensa ruso aseguró que sus sistemas de defensa aérea derribaron 121 drones ucranianos en territorio ruso durante la misma noche. El ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, reiteró públicamente la oposición del Kremlin a un alto el fuego inmediato. En tanto, Kirill Dmitriev, enviado de Putin para inversiones y cooperación económica, declaró a CNN que Rusia, Estados Unidos y Ucrania estuvieron “bastante cerca de una solución diplomática” para poner fin al conflicto, aunque reconoció que una cumbre prevista entre Donald Trumpy Putin en Budapest se pospuso y aún no tiene fecha definida.







