Santo Domingo.– Siete meses después de la tragedia que estremeció a todo el país, el caso Jet Set entra en una nueva etapa judicial.
La noche del 8 de abril aún resuena entre familiares y sobrevivientes: un concierto lleno, música en vivo y, sin aviso, el colapso total del techo de la histórica discoteca.
En cuestión de segundos, la celebración se transformó en una escena de caos, polvo, gritos y oscuridad que dejó más de 200 muertos y decenas de heridos.
Hoy, mientras las familias continúan en duelo, el Ministerio Público (MP) ha presentado una acusación formal contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, propietarios del establecimiento, a quienes responsabiliza por el derrumbe ocurrido bajo su administración.
La investigación sostiene que el techo estaba sobrecargado con equipos y estructuras añadidas sin el debido criterio técnico, lo que habría provocado la falla estructural que terminó en tragedia.
Los fiscales acusan a los dueños de homicidio involuntario y golpes y heridas involuntarias, además de alegar que ignoraron advertencias sobre el deterioro de la estructura.
El MP también solicitó la apertura a juicio, un paso firme que marca el reinicio de un proceso que ha sido seguido de cerca por la opinión pública.
Cronología del hecho:
8 de abril de 2025 – El colapso
Durante una presentación artística, el techo del Jet Set cedió por completo. Equipos, estructuras y concreto cayeron sobre cientos de asistentes. El país despertó ante una de las peores tragedias en un establecimiento de ocio.
9–15 de abril – La búsqueda y la indignación
Equipos de rescate trabajaron durante días. Los hospitales se desbordaron. Familiares denunciaron la falta de controles en locales nocturnos y exigieron una investigación profunda.
Abril–mayo – Las primeras conclusiones
Peritos estructurales determinaron que el techo contaba con cargas añadidas que superaban su capacidad. Aparecieron documentos que sugerían irregularidades en permisos y mantenimiento.
12 de junio – Arresto de los hermanos Espaillat
Los propietarios, Antonio y Maribel Espaillat, fueron arrestados mientras avanzaban los interrogatorios y análisis de responsabilidad penal.
Julio–septiembre – Peritajes y reconstrucción de los hechos
El Ministerio Público recopiló informes técnicos, declaraciones de trabajadores y documentos de operación del local. Las familias, por su parte, comenzaron a organizarse para dar seguimiento al caso.
7 de noviembre – Acusación formal
El MP depositó la acusación completa ante la Oficina Coordinadora de los Juzgados de Instrucción, señalando negligencia, violación de normas y responsabilidad penal.
Un caso que marca un antes y un después
Para muchos, este expediente no solo busca establecer responsabilidades por una tragedia puntual, sino también cuestionar la supervisión, las normas de seguridad y el manejo de locales de entretenimiento en el país. Mientras tanto, los familiares de las víctimas aguardan con esperanza que el proceso avance sin dilaciones y que, esta vez, la justicia no falle.











