El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este domingo que el exmandatario Jair Bolsonaro “cumplirá la condena que la Justicia determinó”, luego de su reciente detención preventiva en Brasilia.
Desde el cierre de la Cumbre del G20 en Johannesburgo, Lula evitó emitir juicios sobre la decisión del Tribunal Supremo Federal (TSF), pero subrayó la autonomía del sistema judicial brasileño.
“La Justicia tomó una decisión. Fue juzgado, tenía todo el derecho a la presunción de inocencia”, señaló. El mandatario recordó que el proceso contra Bolsonaro se extendió por más de dos años, con investigaciones y negociaciones de cargos. “La Justicia decidió, está decidido”, agregó.
Riesgo de fuga y manipulación de la tobillera electrónica
Bolsonaro fue detenido el sábado en su residencia de Brasilia luego de que se detectara la manipulación de su tobillera electrónica a las 00:08, lo que generó alertas de un posible intento de fuga. El juez Alexandre de Moraes, relator del caso en el TSF, justificó la prisión preventiva por un “riesgo concreto” para el orden público.
El exmandatario, que permanecía bajo arresto domiciliario desde el 4 de agosto, fue trasladado a la sede de la Policía Federal sin presencia de medios. En un video divulgado por la Corte Suprema, Bolsonaro admitió haber intentado quemar la tobillera “por curiosidad”, usando un soldador.
Una condena de 27 años aún pendiente de ejecución
La medida cautelar no implica el comienzo de la condena de 27 años y tres meses de prisión que la Primera Sala del TSF impuso a Bolsonaro en septiembre. El tribunal lo señaló como “jefe” de una organización criminal armada responsable de intentar impedir la toma de posesión de Lula en 2022.
Varios exfuncionarios y militares también fueron condenados con penas entre 16 y 26 años. Aunque la defensa ha presentado recursos, los primeros fueron rechazados de manera unánime, lo que acerca la ejecución de la sentencia.
Defensa denuncia riesgos para su salud y cuestiona la medida
Los abogados Celso Vilardi y Paulo da Cunha Bueno calificaron la detención como “injustificada” y afirmaron que pone en riesgo la salud del exmandatario, quien padece secuelas de la puñalada sufrida en 2018. Alegaron que Bolsonaro fue detenido en su domicilio, con vigilancia permanente y la tobillera colocada, lo que, según ellos, contradice la hipótesis de fuga.
También cuestionaron que la decisión judicial mencionara una vigilia convocada por Flávio Bolsonaro, argumentando que se trata de derechos constitucionales de reunión y libertad religiosa.
Reacciones políticas
Lula restó importancia a los comentarios del expresidente estadounidense Donald Trump, quien calificó el arresto como un acto “muy malo”. “Trump necesita saber que somos un país soberano y que nuestra Justicia decide”, respondió.
Mientras tanto, Bolsonaro permanece recluido en una sala especial de la Policía Federal de Brasilia, equipada con baño privado, cama, aire acondicionado, televisión y refrigerador. Las visitas requerirán autorización expresa del tribunal.






