Jerusalén. Un adolescente de 15 años fue rescatado este lunes tras permanecer entre siete y nueve horas atrapado en una grúa a unos 300 metros de altura, en un rascacielos en construcción ubicado a la entrada de Jerusalén.
El operativo, catalogado como “extraordinariamente complejo”, movilizó a unidades especializadas de bomberos y servicios médicos.
Según Associated Press y The Times of Israel, el joven habría escalado la estructura alrededor de la medianoche “para ver el paisaje”, quedando atrapado en una pequeña plataforma conectada al gancho de la grúa. Fue él mismo quien llamó a los servicios de emergencia para pedir ayuda, y un transeúnte reforzó el aviso.
Eyal Cohen, suboficial del distrito de Jerusalén, explicó que la operación enfrentó retos inusuales por la enorme altura y la orientación del brazo de la grúa. “Solo por milagro logró salir con vida”, afirmó.
Los bomberos ascendieron por la estructura y, mediante un sistema de cuerdas y poleas, descendieron a un rescatista especializado hasta el punto donde se encontraba el adolescente. Tras asegurar la zona, ambos fueron bajados con éxito hasta el suelo.
Shai Nehemiah, comandante del operativo, destacó el profesionalismo de los equipos para construir un sistema seguro de acceso en condiciones extremas. El adolescente presentaba raspaduras y signos de deshidratación, por lo que fue trasladado al hospital Hadassah Ein Kerem. Su estado se considera estable.
Las autoridades recordaron que este mismo rascacielos fue escenario, el mes pasado, de un incidente fatal durante una protesta masiva, lo que ha reavivado el debate sobre la seguridad en estructuras de gran altura en Jerusalén.
El caso se suma a otros eventos recientes de jóvenes escalando edificios en la ciudad. Aunque la investigación continúa, las autoridades descartan por ahora que se tratara de un intento de suicidio.







