Santo Domingo.- El exministro de Economía y vicepresidente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Temístocles Montás, advirtió este miércoles que la economía dominicana atraviesa un momento delicado, marcado por un crecimiento menor al esperado, una caída en el consumo y una reducción significativa de la inversión tanto pública como privada.
“La proyección que hizo en algún momento el gobernador del Banco Central de que la economía iba a terminar creciendo 2.5 % parece que no se va a lograr”, afirmó Montás.
Durante una entrevista en el programa Matutino Su Mundo, Montás explicó que, hasta octubre, la economía apenas había crecido un 2.0 %, muy por debajo del ritmo histórico del país. Señaló además que la proyección del Banco Central de cerrar el año con un crecimiento de 2.5 % luce inalcanzable, ya que para lograrlo la economía tendría que crecer 5 % en noviembre y diciembre, algo que calificó como “imposible”, tomando en cuenta que en octubre solo aumentó 0.5 %.
Agregó que, de mantenerse esa tendencia, el crecimiento económico de 2024 podría cerrar “en 2 % o incluso por debajo de ese nivel”, lo que consideró preocupante.
Riesgo de caer en la trampa del ingreso medio
Montás explicó que la República Dominicana ya es considerada un país de ingreso medio, y que para avanzar hacia la categoría de ingreso alto necesita mantener tasas de crecimiento cercanas al 5 % anual, como ocurrió durante los gobiernos del PLD.
Recordó que, cuando un país crece en promedio un 5 % al año, puede duplicar su producción en unos 14 años, mientras que con tasas de 2 % o 2.5 % ese mismo proceso podría tardar unos 35 años.
“Si la economía, en vez de crecer cinco, termina creciendo dos o 2.5 %, se complica el panorama. Transformarse en un país de ingreso alto se convierte en un problema. Podemos terminar en la trampa del ingreso medio, como ha pasado con Chile, que dejó de crecer a ritmos altos y ahora avanza a tasas de 1 % o 2 %”, señaló.
Advirtió que, de caer en ese escenario, el país enfrentaría mayores dificultades para reducir la pobreza, generar empleo y sostener el desarrollo social.
Caída del consumo y la inversión
Montás señaló que las autoridades no pueden atribuir la desaceleración económica únicamente al contexto internacional, ya que en el plano interno se observa una caída del consumo y de la inversión, tanto pública como privada.
“El problema que está ocurriendo hoy con la economía tiene que ver con que se ha caído el consumo y se ha caído la inversión. Eso debe preocupar seriamente a las autoridades”, advirtió.
Indicó que la reducción de la inversión pública arrastra también a la inversión privada y que esto está vinculado al peso del endeudamiento sobre el presupuesto nacional.
Más se paga en deuda que en educación
El dirigente peledeísta explicó que, producto de la política de endeudamiento de los últimos años, el país ha llegado a un punto en que paga más en intereses de la deuda que lo que invierte en educación.
“Cuando tú hablas de que en educación se destina el 4 % del producto interno bruto y ya en intereses de la deuda estamos pagando más del 4 %, tú estás hablando de una situación muy seria. ¿Cómo resuelve el gobierno eso? Reduciendo la inversión. Se cae la inversión pública y, al caerse, se ralentiza el crecimiento”, sostuvo.
El dirigente político advirtió que, debido a la presión de la deuda, el Gobierno se ha visto obligado a disminuir la inversión pública, provocando la paralización de cerca del 70 % de las obras, según estimaciones del sector construcción.
Montás insistió en que esta situación agrava la desaceleración económica y genera un escenario preocupante para el país.
Productividad, inversión pública y tasas de interés
Montás también citó problemas de productividad en la economía dominicana, que según dijo se ha ido ralentizando con los años, sumado a las decisiones de política económica.
Montás reconoció que la pandemia de la COVID-19 y la situación internacional han tenido impacto en el país, pero también responsabilizó al manejo de la política fiscal y monetaria. Explicó que las altas tasas de interés, influenciadas por las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos, han desincentivado la inversión privada.
“Cuando las tasas de interés son muy altas, los inversionistas se retraen. No es lo mismo invertir con una tasa de 4 % que con una de 8 %”, afirmó.
Montás explicó que, para mantener la brecha de tasas y evitar la salida de capitales hacia Estados Unidos, se terminan aplicando medidas que, aunque necesarias desde el punto de vista financiero, terminan afectando el aparato productivo y el dinamismo económico interno.
Finalmente, sobre el reciente blackout nacional, Montás atribuyó el hecho, fundamentalmente, a un error humano, una situación que calificó como “lamentable” y que, a su juicio, pudo haberse evitado. Señaló que este incidente evidencia la necesidad de que las autoridades presten mayor atención a la formación del personal encargado de operar y supervisar los sistemas eléctricos, ya que fallas de esta naturaleza no deberían ocurrir en un sistema que exige altos niveles de preparación y control.






