Berlín — Rusia lanzó este sábado duros ataques contra Kiev y varias regiones del noreste y sur de Ucrania, que dejaron al menos un muerto y 19 heridos, en medio de la expectativa por el próximo encuentro entre el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, y el mandatario estadounidense, Donald Trump.
El alcalde de Kiev, Vitali Klichko, informó que una mujer murió y al menos 19 personas resultaron heridas en la ciudad, mientras que otras regiones registraron incendios y explosiones. Los ataques, que afectaron también infraestructuras eléctricas, se realizaron con drones y misiles, incluidos misiles ultrasónicos Kinschal, según medios ucranianos.
En la capital ucraniana, aproximadamente 2.600 edificios de apartamentos quedaron sin calefacción, y 320.000 hogares se vieron afectados, mientras las temperaturas rondaban los cero grados. Por su parte, Polonia cerró dos aeropuertos en el noreste del país y desplegó aviones militares para controlar el espacio aéreo ante la escalada de los ataques rusos.
El nuevo ataque ocurre en vísperas del viaje de Zelenski a Florida, donde se reunirá con Trump para discutir el plan de paz de 20 puntos de Ucrania y las posibles garantías de seguridad bilaterales con Estados Unidos, aunque Moscú ha rechazado la propuesta.
Además, un hombre murió en la región rusa de Kursk tras un ataque con dron ucraniano, mientras que las autoridades rusas informaron de la destrucción de 36 drones sobrevolando la región de Briansk y un total de 77 drones derribados en la jornada anterior.
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, denunció los ataques masivos de Rusia y reafirmó que España seguirá apoyando a Ucrania para lograr una paz justa y duradera, subrayando el impacto sobre la población civil y las violaciones al Derecho Internacional.













