Santo Domingo.- La pastora Rossy Guzmán, señalada como principal imputada en el caso Operación Coral, sostuvo que los bienes bajo su propiedad tienen un origen lícito y no guardan relación con actividades ilegales, como sostiene la acusación del Ministerio Público.
Durante su defensa, Guzmán afirmó que su patrimonio ha sido construido a lo largo de los años mediante el ejercicio del derecho y el desarrollo de actividades comerciales, asegurando que ha enfrentado múltiples dificultades para alcanzar estabilidad económica.
Indicó que posee ocho inmuebles, tanto a título personal como a través de empresas, los cuales —según explicó— son el resultado de un trabajo continuo y legal, negando que estos provengan de los hechos que se le imputan en el proceso judicial.







