Nueva York — El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), Jerome Powell, informó este domingo que enfrenta una investigación federal relacionada con su testimonio ante el Congreso en junio pasado sobre la renovación multimillonaria de la sede del banco central.
«El viernes, el Departamento de Justicia entregó a la Reserva Federal citaciones de un gran jurado, amenazando con una acusación penal relacionada con mi testimonio ante el comité bancario del Senado», señaló Powell en un comunicado acompañado de un video.
El testimonio de Powell abordaba un proyecto de varios años para renovar los edificios históricos de la Fed. El presidente del banco central aseguró sentirse víctima de “intimidación” del Gobierno, y calificó tanto su testimonio como la renovación de la sede como pretextos políticos para presionar a la institución.
Powell explicó que la amenaza de cargos se debe a que la Fed ha tomado decisiones basadas en evaluaciones económicas, en lugar de seguir las preferencias del presidente Donald Trump, quien ha criticado al banco central por no reducir los tipos de interés lo suficiente.
«Esto trata sobre si la Fed podrá seguir estableciendo los tipos de interés basándose en evidencias y condiciones económicas, o si la política monetaria será dirigida por presión o intimidación política», declaró Powell, calificando la acción como “sin precedentes” en medio de la presión de la administración Trump.
El proyecto de renovación de la sede de la Fed ha generado controversia por el aumento del costo de 2.500 millones a 3.100 millones de dólares, cifra que Powell defendió. Además, Trump ha buscado aumentar su control sobre la Fed, incluyendo la intención de despedir a Lisa Cook, gobernadora del banco, acusándola de fraude hipotecario.
Powell reafirmó su compromiso de cumplir su deber sin ceder a presiones políticas, subrayando que la independencia de la Fed es fundamental para la estabilidad económica de Estados Unidos.











