Shanghái.- China expresó este martes su “firme oposición” a las sanciones unilaterales impuestas por Estados Unidos y a lo que considera “jurisdicción extraterritorial” tras el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, de aplicar un arancel del 25% a cualquier país que haga negocios con Irán.
El portavoz de la embajada china en Washington, Liu Pengyu, calificó la medida como una forma de “coacción” y “presión” y aseguró que Pekín tomará “todas las medidas necesarias para proteger sus derechos e intereses legítimos”.
China es el principal socio comercial de Irán, concentrando alrededor del 30% del comercio exterior iraní y el 90% de sus exportaciones de petróleo, seguido por Rusia e India. Sin embargo, según datos de Aduanas chinas, entre enero y noviembre de 2025, el comercio oficial con Irán cayó un 24% interanual.
La orden de Trump, que según él es “inmediata y final”, contempla aplicar un arancel del 25% sobre todas las transacciones comerciales con Estados Unidos a aquellos países que mantengan relaciones comerciales con Teherán. Analistas advierten que esta medida podría poner en riesgo la tregua comercial de un año alcanzada entre EE.UU. y China en octubre de 2025.
El anuncio llega tras intentos de diálogo entre Irán y Estados Unidos, en los que el canciller iraní, Abás Araqchi, contactó con el enviado especial estadounidense para Medio Oriente y Ucrania, Steve Witkoff, con la intención de reducir tensiones. A pesar de ello, la Casa Blanca advirtió que no descarta acciones militares en Irán, en respuesta a la represión de las manifestaciones que han dejado un número elevado de muertos y detenidos en el país.
China advierte que continuará defendiendo sus intereses frente a cualquier sanción que considere injusta, mientras la tensión internacional por la situación en Irán sigue en aumento.











