Santo Domingo.– El obispo de la Diócesis de Nuestra Señora de la Altagracia, monseñor Jesús Castro Marte, exhortó a los funcionarios públicos a ejercer sus responsabilidades con ética, transparencia y compromiso social, al considerar que el uso correcto del poder es fundamental para reducir las brechas sociales en la República Dominicana.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante la homilía celebrada en la Basílica Catedral Nuestra Señora de la Altagracia, con motivo del Día de Nuestra Señora de la Altagracia, patrona espiritual del pueblo dominicano.
Durante su mensaje, el prelado pidió la intercesión de la Virgen para que ilumine a los gobernantes y les conceda sabiduría en la toma de decisiones, especialmente en áreas clave como la salud, la educación y la alimentación, las cuales definió como pilares esenciales para garantizar una vida digna a la población.
Castro Marte también dirigió un llamado al sector empresarial, exhortándolo a cumplir de manera responsable con sus obligaciones fiscales, al tiempo que instó a la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) a aplicar las leyes con rigor, justicia y equidad.
“Administrar el patrimonio público exige pulcritud, respeto a la ley y ausencia de privilegios”, enfatizó el obispo, al señalar que la función pública debe estar orientada al bien común y no a intereses particulares.
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Asimismo, sostuvo que la República Dominicana está preparada para que una mujer asuma el poder, destacando que, así como hay hombres capacitados para gobernar, también existen muchas mujeres “preparadas y muy bien preparadas” para asumir responsabilidades de liderazgo nacional.
Durante la homilía, el prelado también criticó el incumplimiento de las leyes y la imprudencia de algunos sectores de la sociedad, advirtiendo que estas conductas afectan la convivencia social y el orden público.
En otro aspecto, Castro Marte se refirió a la situación del sistema penitenciario nacional, insistiendo en la necesidad urgente de transformarlo para garantizar condiciones más humanas y promover procesos reales de rehabilitación e inserción social de los privados de libertad.
El Día de Nuestra Señora de la Altagracia es una de las fechas religiosas y culturales de mayor relevancia para el pueblo dominicano, congregando cada año a miles de fieles en actos de fe y devoción.








