Una investigación en la que participa la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) reveló que la dieta mediterránea se asocia con una microbiota intestinal más saludable y con un deterioro cognitivo más lento en personas mayores con sobrepeso u obesidad y síndrome metabólico.
El estudio, realizado en el marco del proyecto PREDIMED-PLUS, siguió durante seis años a 746 personas con una media de edad de 65 años y alto riesgo cardiovascular. Los resultados indican que quienes mantenían una mayor adherencia a este patrón alimentario mostraron una evolución cognitiva más favorable con el paso del tiempo.
Los investigadores identificaron además una “huella microbiana” propia de la dieta mediterránea, basada en la presencia de determinadas bacterias intestinales, que se asocia a una mejor salud cerebral. Este hallazgo refuerza la importancia del llamado eje intestino-cerebro, un sistema de comunicación mediante el cual la microbiota puede influir en el funcionamiento cognitivo.
Según los expertos, estos resultados aportan nuevas evidencias sobre el papel de la alimentación en el envejecimiento saludable y abren la puerta a estrategias preventivas frente al deterioro cognitivo y la demencia.







