Google Fotos, la plataforma de almacenamiento de imágenes y videos, ofrece herramientas para gestionar el espacio disponible sin necesidad de eliminar contenido, algo especialmente relevante tras la eliminación del almacenamiento ilimitado gratuito.
El límite de 15 GB, compartido con Google Drive y Gmail, obliga a los usuarios a buscar métodos alternativos para mantener su biblioteca digital. Una de las opciones más efectivas es comprimir fotos y videos, así como ajustar la calidad de las futuras copias de seguridad.
Opciones de calidad y compresión
Google Fotos permite elegir entre diferentes niveles de calidad:
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Calidad original: conserva los archivos tal como fueron capturados, ocupando más espacio y recomendada para quienes requieren máxima fidelidad visual.
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Ahorro de almacenamiento: comprime fotos y videos, reduciendo su tamaño sin comprometer notablemente la calidad para uso cotidiano en celulares o redes sociales.
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La opción Exprés, que reducía las fotos a 3 megapíxeles y videos a 480p, ya no está disponible en la mayoría de los países.
Para cambiar la calidad de las futuras copias de seguridad, los usuarios deben ingresar a Google Fotos, acceder al menú de Configuración, seleccionar Copia de seguridad, elegir Calidad de la copia de seguridad y activar la opción Ahorro de almacenamiento.
Comprimir archivos existentes
Para quienes ya tienen una colección extensa en calidad original, Google Fotos permite comprimir los archivos ya almacenados desde un navegador web, en la sección Almacenamiento, usando la función Convertir fotos y videos a calidad ahorro de almacenamiento. Este proceso es irreversible y puede tardar desde minutos hasta horas según la cantidad de archivos, pero permite liberar una cantidad significativa de espacio sin eliminar recuerdos.
Consideraciones importantes
Aunque la compresión es eficaz para la mayoría de los usuarios, fotógrafos profesionales o quienes usan la plataforma como respaldo de trabajo podrían preferir conservar ciertos archivos en calidad original. En esos casos, se recomienda descargar previamente las imágenes más importantes a un disco externo antes de aplicar la compresión.
Para el usuario promedio, el impacto visual de la compresión suele ser mínimo, mientras que el beneficio en espacio es considerable, permitiendo seguir utilizando Google Fotos durante meses o incluso años sin necesidad de pagar por almacenamiento adicional.











