Invisible y silenciosa, la placa dental se forma a diario sobre los dientes a partir de restos de alimentos, bebidas y saliva. Si no se elimina a tiempo, puede endurecerse en apenas 24 horas y convertirse en sarro, una calcificación que solo puede retirarse en el consultorio odontológico, según especialistas de la Cleveland Clinic.
De acuerdo con la higienista dental Tenika Patterson, el hábito clave para evitar esta acumulación es usar hilo dental cada noche antes del cepillado. Esta práctica permite eliminar la placa que se deposita entre los dientes, zonas donde el cepillo no alcanza con eficacia.
“Usar hilo dental elimina la placa entre los dientes. El cepillo no llega a esas áreas”, explica la especialista. La técnica adecuada consiste en deslizar el hilo suavemente en forma de “C” alrededor de cada pieza dental, moviéndolo de arriba hacia abajo sin lastimar las encías.
Los expertos recomiendan complementar esta rutina con un cepillado dos veces al día, durante al menos dos minutos, utilizando un cepillo de cerdas suaves o extra suaves para proteger el esmalte y la línea gingival. Tanto los cepillos manuales como los eléctricos son eficaces si se emplean correctamente.
El uso de pasta dental con flúor también resulta fundamental. Este mineral fortalece el esmalte, ayuda a eliminar la placa y puede incluso revertir lesiones iniciales de caries.
Además de la higiene diaria, la alimentación influye en la salud bucal. Consumir frutas y verduras crujientes como manzanas, apio y zanahorias favorece la limpieza mecánica de los dientes durante la masticación y estimula la producción de saliva, que actúa como defensa natural.
Las visitas periódicas al dentista generalmente cada seis meses permiten eliminar el sarro acumulado y detectar a tiempo posibles caries o enfermedades de las encías. Si la placa no se controla, puede provocar gingivitis y, en casos avanzados, periodontitis, una afección que compromete el hueso y puede llevar a la pérdida dental.
Especialistas coinciden en que dedicar unos minutos cada noche al uso del hilo dental puede marcar la diferencia a largo plazo, evitando complicaciones mayores y preservando la salud de dientes y encías.







