El reciente lanzamiento de una docuserie de Netflix sobre America’s Next Top Model reavivó la polémica en torno a las condiciones detrás del popular reality. Adrianne Curry, ganadora de la primera temporada en 2003, aseguró que durante su participación fue sometida a privaciones extremas y manipulación psicológica.
En declaraciones a Page Six, Curry afirmó que la producción limitaba deliberadamente el acceso a alimentos. “Estuve hambrienta todo el día y no nos daban de comer hasta las tres o cuatro de la tarde”, denunció. Según relató, la situación empeoró a medida que eliminaban concursantes, hasta el punto de que la cocina fue desmantelada para impedir que prepararan comida.
Además del hambre, la exmodelo señaló que la falta de sueño era una estrategia recurrente. Aseguró que las mantenían en las grabaciones de eliminación hasta la madrugada y luego las despertaban pocas horas después. “La falta de sueño era intencionada”, sostuvo, describiendo también entrevistas diseñadas para generar conflictos entre las participantes.
Curry recordó que el cambio de imagen exigido por el programa le dejó secuelas físicas, especialmente tras la colocación de extensiones capilares que según dijo le provocaron heridas en el cuero cabelludo y daños prolongados en su cabello. “Tenías que fingir que no dolía porque eliminaban a cualquiera que se quejara”, afirmó.
Sobre la creadora y presentadora del programa, Tyra Banks, Curry adoptó un tono ambivalente. Aunque expresó gratitud por la oportunidad que lanzó su carrera, también cuestionó la gestión mediática del formato y sugirió que el nuevo documental podría responder a una estrategia de “control de daños”.
Las denuncias no son aisladas. Otras exconcursantes, como Sarah Hartshorne y Angelea Preston, también han señalado jornadas extenuantes y condiciones precarias. Preston incluso presentó una demanda millonaria en 2015 contra la cadena The CW, aunque posteriormente la retiró.
En 2020, Tyra Banks reconoció en redes sociales que algunas decisiones del programa fueron “desafortunadas”. Años después, durante los premios Essence Black Women in Hollywood 2025, admitió errores, aunque defendió el impacto cultural del reality tras 24 ciclos al aire.
A pesar de la experiencia que describe como dura y marcada por el estrés, Curry aseguró que no guarda rencor. “Es lo más grande que me ha pasado. No estaría donde estoy sin el concurso”, afirmó, aunque dejó claro que no volvería a participar en un proyecto similar.







