San Salvador – La deuda del Estado salvadoreño con los fondos privados de pensiones alcanzó en enero los USD 11,333 millones, lo que representa un incremento de USD 761 millones en comparación con el mismo mes del año anterior, según datos del Banco Central de Reserva (BCR). Este aumento se debe principalmente a la emisión de títulos por parte del Instituto Salvadoreño de Pensiones (ISP) para financiar el pago de jubilaciones del antiguo sistema público.
El crecimiento sostenido de la deuda refleja la presión estructural sobre el sistema previsional, en un contexto en que los Certificados de Financiamiento de Transición (CFT), que representan USD 8,394 millones y equivalen al 22,9% del Producto Interno Bruto, finalizarán su período de gracia de cuatro años en 2027. Los Certificados de Obligaciones Previsionales (COP), por su parte, acumulan USD 2,939 millones y se canalizan al pago de pensiones de los afiliados del sistema previo a la reforma de 2022.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha advertido sobre el uso de la Cuenta de Garantía Solidaria (CGS) para cubrir pagos de pensiones, mecanismo que podría incrementar la dependencia del sistema privado hacia los títulos de deuda pública y poner en riesgo los fondos de los afiliados si los recursos se agotan.
El gobierno de Nayib Bukele debe presentar próximamente una nueva reforma previsional, tal como acordó con el FMI, con el objetivo de garantizar la sostenibilidad del sistema y proteger los recursos de los jubilados y afiliados. La medida es observada de cerca por analistas financieros, quienes señalan que el manejo de esta deuda será clave para la estabilidad económica del país en los próximos años.







