La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán entró este jueves en su decimotercera jornada con nuevos ataques en el golfo Pérsico, incidentes contra petroleros y un fuerte impacto en los mercados energéticos, mientras el precio del petróleo Brent se acerca nuevamente a los 100 dólares por barril.
Durante las últimas horas, dos petroleros fueron atacados en aguas territoriales de Irak, un hecho que dejó al menos una persona muerta y obligó a suspender temporalmente las operaciones en las terminales petroleras del país. Las autoridades iraquíes calificaron el hecho como una violación de su soberanía y advirtieron que se reservan el derecho de tomar acciones.
Uno de los buques afectados, identificado como Zefyros, es de propiedad griega y navegaba bajo bandera de Malta con una tripulación de 22 marineros georgianos. Según informes, la embarcación realizaba una transferencia de carga entre barcos cuando fue atacada y terminó envuelta en llamas, aunque todos los tripulantes lograron ser rescatados.
La tensión en el estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo, ha generado preocupación en los mercados internacionales. Como resultado, el crudo Brent subió más de un 7 % en la apertura de este jueves, situándose en 98.68 dólares por barril, muy cerca de la barrera de los 100 dólares.
El conflicto también ha tenido un fuerte impacto humanitario. La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) estima que alrededor de 3.2 millones de personas se encuentran desplazadas dentro de Irán debido a los bombardeos de Estados Unidos e Israel. La mayoría de las familias ha huido de Teherán y otras grandes ciudades hacia zonas rurales en busca de mayor seguridad.
En paralelo, los enfrentamientos continúan en la región. En Líbano, al menos ocho personas murieron y 31 resultaron heridas tras un ataque israelí contra una zona de playa en Beirut donde se refugiaban desplazados, considerado uno de los bombardeos más fuertes contra la capital libanesa desde el inicio de la ofensiva.
Mientras tanto, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió que el golfo Pérsico “se teñirá de sangre” si fuerzas extranjeras intentan invadir las islas iraníes, en referencia a informes que señalan que Estados Unidos e Israel habrían evaluado operaciones para tomar control de posiciones estratégicas en la zona.
A la par de la escalada militar, el costo económico del conflicto también crece rápidamente. De acuerdo con estimaciones del Pentágono citadas por medios estadounidenses, Estados Unidos habría gastado más de 11,300 millones de dólares en los primeros seis días de guerra contra Irán, cifra que continúa aumentando a medida que se prolongan las operaciones militares.
La comunidad internacional sigue de cerca la evolución del conflicto, ante el riesgo de que una mayor escalada afecte gravemente el suministro energético mundial y provoque una crisis económica global.







