El Ejército de Israel inició este viernes una nueva oleada de ataques a gran escala contra la capital de Irán, Teherán, donde se escucharon varias explosiones, según pudo constatar la agencia EFE.
En un comunicado, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que comenzaron ataques dirigidos contra infraestructura que describieron como parte del “régimen terrorista iraní”. La ofensiva fue anunciada alrededor de las 9:00 de la mañana, hora local.
Horas antes, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica amenazó a las tropas de Estados Unidos desplegadas en Oriente Medio y les exigió abandonar la región “de inmediato”, advirtiendo que de lo contrario serían “enterradas bajo los escombros”.
La Guardia Revolucionaria también informó del lanzamiento de una nueva oleada de misiles dentro de la operación denominada “Promesa Sadeq 4”, dirigida contra objetivos israelíes y estadounidenses.
Como consecuencia de esos ataques, se activaron las alarmas antiaéreas en el norte de Israel. Según reportes preliminares, al menos un misil impactó en una localidad árabe de esa zona, lo que provocó decenas de evacuaciones y dejó cerca de cincuenta personas con heridas leves, además de una mujer con lesiones de mayor gravedad.
En medio de la escalada, el portavoz del Ejército israelí en persa, Kamal Penhasi, emitió órdenes de evacuación para civiles en las zonas de Vila y Maniriyeh, en el oeste y sur de Teherán, ante posibles ataques aéreos inminentes.
Una de estas áreas se encuentra cerca de la Universidad de Teherán, donde este viernes se espera la participación de miles de personas en la manifestación anual del Día de Quds, celebrada el último viernes del mes sagrado del Ramadán en apoyo a la causa palestina.







