SANTO DOMINGO. – La procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, resaltó frente a decenas de profesores y técnicos de educación que la escuela debe ser un centro de formación de un modelo de ser humano respetuoso de la dignidad de las personas, crítico y apegado a los valores que sustentan el contrato social.
Reynoso explicó que la corrupción rompe el pacto social planteado por el filósofo Jean-Jacques Rousseau, en el que los ciudadanos asumen ciertos comportamientos y el Estado garantiza derechos. “Hay un pacto social que los ciudadanos y el Estado tenemos: yo asumo cierto comportamiento en la sociedad y el Estado me garantiza derechos. Pero la corrupción rompe ese pacto social”, expresó.
Indicó que cuando ese pacto se rompe se daña la sociedad y la colectividad, ya que la convivencia en comunidad requiere reglas. “¿Qué busca el contrato social? La convivencia desarrollada, pacífica y armoniosa de la sociedad”, afirmó.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante una jornada organizada por el Ministerio de Educación, dirigida a directores regionales, distritales y personal de la sede central, con el propósito de fomentar el conocimiento sobre los principales alcances de la nueva Ley de Compras y Contrataciones Públicas y del nuevo Código Penal.
La actividad fue encabezada por el ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, y contó con la participación de Milagros Ortiz Bosch, directora general de Ética e Integridad Gubernamental y asesora del Poder Ejecutivo en materia de transparencia, así como de Carlos Pimentel, director general de Compras y Contrataciones Públicas.
Durante su intervención, la procuradora destacó que la educación es fundamental para transformar la sociedad y formar ciudadanos responsables. “Como hija de maestro y docente, siempre he creído que la educación no es solo poner en conocimiento de un joven o un adulto un texto. La educación tiene que ser parte esencial en la formación de un modelo de ser humano”, manifestó.
Agregó que educar implica acompañar, entender y apoyar para formar personas libres, críticas y creativas, capaces de participar en la construcción de una sociedad democrática, justa y solidaria, con respeto a la dignidad humana.
Reynoso también abordó algunos aspectos del nuevo Código Penal (Ley 74-25), que entrará en vigencia en agosto de este año, destacando entre sus novedades la tipificación del bullying como delito.
“La burla o el acoso no es una broma, el bullying lacera la dignidad de las personas, y es especialmente delicado cuando se trata de niños, niñas y adolescentes”, señaló, al destacar el impacto negativo que estos actos pueden tener, especialmente por la amplificación que generan las redes sociales.
Asimismo, indicó que la nueva normativa contempla sanciones más severas para quienes provoquen la muerte de una persona mientras conducen bajo los efectos del alcohol, lo que ya no se considerará un simple accidente, sino un delito de dolo eventual, con penas que pueden alcanzar hasta 20 años de prisión.
La procuradora destacó además que el nuevo código establece la corrupción como delito autónomo, lo que implica que cualquier acción u omisión que lesione el patrimonio público con intención dolosa será sancionada penalmente.
En ese sentido, advirtió que los funcionarios que ejecuten o consientan esquemas fraudulentos para justificar pagos derivados de la sobrevaluación de obras y servicios del Estado podrían enfrentar penas de entre cinco y diez años de prisión.
También explicó que el código incluye sanciones por abuso de poder y establece la responsabilidad empresarial, señalando que las empresas que cometan fraude contra el Estado deberán responder por sus actos y devolver los recursos obtenidos de manera irregular.
“Cada peso que se roba al Estado es una oportunidad que se pierde para mejorar un servicio en beneficio de la colectividad”, concluyó.








