Santo Domingo.-El abogado penalista Cándido Simón afirmó que, en el caso de Jean Andrés Pumarol Fernández, acusado de ultimar a una mujer y herir a otras cinco personas en el sector Naco, si se comprueba que se encontraba en estado de demencia al momento de cometer el hecho, no existiría crimen ni delito conforme a lo establecido en la legislación dominicana.
Simón explicó que la determinación de la demencia no corresponde a jueces ni fiscales, sino a la ciencia médica, a través de evaluaciones psiquiátricas.
“Si la ciencia médica, a través de los psiquiatras, establece que estaba en estado de demencia al momento de los hechos, eso significa que no hay crimen ni delito; lo dice la ley, no lo digo yo”, expresó durante una entrevista en el programa Matutino Su Mundo.
El jurista citó el artículo 64 del Código Penal Dominicano, el cual establece que cuando una persona actúa bajo un estado de demencia o una fuerza irresistible, no puede ser considerada penalmente responsable.
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No obstante, indicó que en estos casos procede la aplicación de medidas de seguridad, como el internamiento en un centro psiquiátrico, conforme al Código Procesal Penal Dominicano.
Sin embargo, señaló que el principal problema radica en que el Estado dominicano no cuenta con suficientes centros públicos especializados para aplicar este tipo de medidas, lo que dificulta la ejecución efectiva de estas decisiones judiciales. Indicó que, en muchos casos, el internamiento debe realizarse en centros privados, lo que implica un costo económico significativo.
“El Estado no presta ese servicio. Hay centros privados, pero implican costos, y no está claro si el Estado puede asumirlos”, sostuvo.
Finalmente, reiteró que, en el sistema penal dominicano, las personas declaradas inimputables no son condenadas, pero sí pueden ser objeto de medidas de seguridad orientadas a su tratamiento y control, aunque reconoció limitaciones estructurales del Estado para aplicarlas plenamente.











