Washington, EE. UU.– Ante la escalada de los precios de la gasolina, impulsada por el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, implementó tres medidas principales para aliviar la presión sobre el mercado energético, en un contexto de tensión geopolítica y cerca de las elecciones intermedias.
El precio del galón de gasolina alcanzó esta semana 3,8 dólares, uno de los niveles más altos desde 2022, según la Asociación Estadounidense del Automóvil.
Levantamiento de sanciones al petróleo ruso
Trump autorizó que India y, posteriormente, otros países pudieran comprar petróleo ruso varado en el mar, buscando aumentar la oferta global y contener los precios. La medida fue criticada por senadores estadounidenses, quienes advirtieron que Rusia podría beneficiarse económicamente mientras continúa el conflicto con Ucrania.
Suspensión temporal de la Ley Jones
El mandatario suspendió por 60 días la Ley Jones, vigente desde 1920, que exige que el transporte marítimo entre puertos estadounidenses se realice en barcos nacionales. El objetivo es reducir costos logísticos y aliviar los precios del combustible durante la crisis.
Liberación de reservas estratégicas de petróleo
El Departamento de Energía iniciará la liberación gradual de 172 millones de barriles de la Reserva Estratégica de Petróleo a partir del 19 de marzo, durante un período aproximado de 120 días. Esta acción se suma a la liberación histórica de 400 millones de barriles coordinada por la Agencia Internacional de la Energía.
Estas medidas reflejan la dificultad de contener la presión sobre los precios de la gasolina frente a una crisis de origen geopolítico. Mientras persista el bloqueo en el estrecho de Ormuz, el mercado energético y la economía estadounidense seguirán enfrentando retos significativos.











