El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, reafirmó este martes ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) el compromiso de su gobierno en la lucha contra la corrupción, a la que calificó como un “impuesto invisible” que afecta el desarrollo y la confianza en las instituciones.
Durante su intervención en la presentación de un informe del organismo internacional, el mandatario subrayó que “la integridad es el sistema operativo de la democracia” y aseguró que, para la República Dominicana, alinearse con los estándares de la OCDE no es solo un ejercicio diplomático, sino una transformación estructural del Estado.
Abinader explicó que su gestión ha impulsado reformas orientadas a fortalecer la transparencia, la rendición de cuentas y la independencia institucional, citando como ejemplo la modificación en el proceso de selección del fiscal general para garantizar su autonomía.
“El enfoque es claro: prevención, transparencia, coordinación y refuerzo”, expresó el jefe de Estado, al tiempo que destacó la creación de comisiones de integridad y mecanismos que permiten a los ciudadanos verificar la información pública.
El presidente advirtió que la corrupción incrementa los costos, distorsiona la competencia y desalienta la inversión, por lo que resulta incompatible con el crecimiento económico y el fortalecimiento democrático.
Previo a su discurso, el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, destacó que la integridad es clave para lograr un crecimiento resiliente y señaló que los países con menores niveles de corrupción logran una mayor recaudación fiscal.
La participación de Abinader en este foro forma parte de su agenda oficial en Francia, donde también sostendrá un encuentro con el presidente Emmanuel Macron y desarrollará actividades orientadas a fortalecer las relaciones comerciales y promover la inversión extranjera.







