REDACCIÓN.- Las frambuesas se han posicionado como una de las frutas más recomendadas por nutricionistas para el control del azúcar en sangre, gracias a su alto contenido de fibra, bajo nivel de azúcar natural y su aporte de antioxidantes y polifenoles.
Especialistas en nutrición señalan que una taza de frambuesas aporta aproximadamente 8 gramos de fibra y solo 5 gramos de azúcar, lo que ayuda a estabilizar los niveles de glucosa después de las comidas y a evitar picos de azúcar en sangre.
De acuerdo con dietistas consultados, este perfil nutricional convierte a las frambuesas en una opción especialmente útil tanto para personas con diabetes o prediabetes como para quienes buscan mantener una alimentación saludable y preventiva.
Además de su efecto sobre la glucosa, esta fruta contiene vitamina C, magnesio, potasio y compuestos bioactivos que favorecen la salud metabólica. Sus antioxidantes y polifenoles también ayudan a reducir la inflamación y mejorar la sensibilidad a la insulina.
Diversas investigaciones respaldan estos beneficios. Un estudio publicado en el British Journal of Nutrition encontró que el consumo de frambuesas junto a comidas ricas en carbohidratos puede reducir la respuesta de glucosa e insulina en personas con prediabetes.
Otro análisis en el Journal of Nutritional Biochemistry destacó el papel de sus polifenoles en la regulación del metabolismo y el estrés oxidativo.
Expertos de la Asociación Estadounidense de Diabetes también recomiendan la inclusión de frutas enteras ricas en fibra, como las frambuesas, dentro de una dieta equilibrada, resaltando su contribución al control glucémico.
En conclusión, los especialistas coinciden en que las frambuesas no solo son seguras para el consumo diario, sino también una de las frutas más beneficiosas para apoyar la regulación del azúcar en sangre dentro de un estilo de vida saludable.




