La tregua entre Estados Unidos e Irán volvió a debilitarse tras los enfrentamientos registrados el lunes en el estrecho de Ormuz y nuevos ataques atribuidos a Teherán contra Emiratos Árabes Unidos, en un contexto de creciente tensión militar y energética.
La escalada se produjo después del anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, de una operación para garantizar el tránsito marítimo en la zona, junto con advertencias directas a Irán. El mandatario afirmó que “los iraníes serían borrados de la faz de la Tierra” si atacaban a buques estadounidenses en ese paso estratégico.
Los incidentes del lunes incluyeron ataques contra objetivos en Emiratos Árabes Unidos. La instalación petrolera de Fujairah fue alcanzada por un dron que provocó un incendio y dejó tres ciudadanos indios “moderadamente heridos”, de acuerdo con autoridades locales. Además, el Ministerio de Defensa emiratí informó que el país fue blanco de cuatro misiles de crucero“lanzados desde Irán”, de los cuales tres fueron interceptados y uno cayó al mar.
En el plano diplomático, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, condenó los hechos como “una violación manifiesta de la soberanía y del derecho internacional” y expresó su “total solidaridad” con Emiratos Árabes Unidos. El primer ministro británico, Keir Starmer, y el gobierno de Arabia Saudita reclamaron una distensión en la región.
La policía antiterrorista del Reino Unido investiga un incendio intencional en una antigua sinagoga ubicada en el este de Londres, informaron las autoridades. El hecho se suma a otros incendios y ataques contra objetivos judíos registrados en las semanas recientes.
De acuerdo con el comunicado oficial, la policía recibió una alerta en horas de la mañana por un incendio en la antigua sinagoga. Las autoridades precisaron que el incidente causó daños menores en una verja y una cerradura de la entrada, sin que se reportarán personas heridas.

Los precios del petróleo retrocedieron el martes tras el fuerte avance registrado en la jornada previa por la escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán, en un contexto de incertidumbre sobre el estrecho de Ormuz que condiciona el comercio energético global y presiona a los mercados bursátiles.






