Las bolsas europeas registraron subidas de hasta el 2,9% este miércoles, impulsadas por las especulaciones en torno a un posible acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán que pondría fin a las hostilidades en el golfo Pérsico, mientras el precio del petróleo se desplomaba cerca de un 7% ante la perspectiva de una desescalada del conflicto.
El índice paneuropeo STOXX 600 avanzó un 2,2%, hasta los 623,25 puntos, su nivel más alto desde el 17 de abril. El CAC 40 francés lideró las alzas con una subida del 2,94%, seguido por el Euro Stoxx 50, que reunió a las 50 mayores empresas de la eurozona con una ganancia conjunta del 2,68%.
El portal Axios publicó que ambas partes están a punto de cerrar un memorando de una página para poner fin a la guerra. Irán confirmó que revisa una nueva propuesta estadounidense, mientras el presidente Donald Trump señaló que Washington daría por terminadas las operaciones militares y el bloqueo naval si Teherán acepta las condiciones pactadas. Trump advirtió, no obstante, que en caso de rechazo respondería con ataques de mayor intensidad.
El secretario de Estado Marco Rubio afirmó que la ofensiva contra Teherán iniciada el 28 de febrero “ha terminado”, aunque el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, condicionó cualquier acuerdo a que este sea “justo y completo”. La suspensión temporal del denominado Proyecto Libertad —con el que Estados Unidos pretendía liberar los barcos atrapados en el estrecho de Ormuz— contribuyó al desplome del crudo.
Al cierre bursátil europeo, el barril Brent bajaba un 7,55%, hasta los USD 101,57, con un mínimo de sesión en USD 96,75. El Texas Intermediate cedía un 7,12%, hasta los USD 94,99. La caída del crudo arrastró al sector energético del STOXX un 2,5% a la baja, el único de los principales índices sectoriales que cerró en negativo.

En el capítulo de resultados empresariales, la italiana Leonardo sumó un 5% tras anunciar beneficios más elevados en el primer trimestre. La noruega Kongsberg también avanzó un 5% después de que su cartera de pedidos se duplicara durante el mismo período.
Kiran Ganesh, de UBS Global Wealth Management, señaló que “las señales de progreso en el acuerdo son, en cierto modo, más positivas para Europa que para Estados Unidos, simplemente porque se trata de una región sensible”. Añadió que, una vez resuelta la cuestión iraní, “el panorama subyacente parece realmente sólido para los beneficios empresariales”.
Cabrera coincidió en ese diagnóstico al apuntar que Europa era “uno de los continentes más expuestos a la guerra por su dependencia energética”. La moderación de los precios del crudo podría atenuar las presiones inflacionarias ligadas a la energía, un lastre que mantiene a la renta variable europea por debajo de sus niveles prebélicos, mientras el S&P 500 ha alcanzado múltiples máximos históricos desde el inicio del conflicto.
El resto de las plazas europeas completaron la jornada con alzas generalizadas: el IBEX 35 español subió un 2,47%, el índice de referencia italiano un 2,35%, el FTSE 100 londinense un 2,15% y el DAX 40 alemán un 2,12%. El índice italiano se aproximó así a su nivel más alto desde el año 2000.
Al otro lado del Atlántico, Wall Street celebró las noticias con alzas más contenidas: el Nasdaq subió un 1,49%, el Dow Jones un 1,18% y el S&P 500 un 1,11%. Cabrera atribuyó la menor intensidad de las subidas al hecho de que “se concentran en un sector tecnológico que ha reportado resultados muy positivos”.
En Asia, Seúl lideró los avances con una subida del 6,45%, impulsada por el sector tecnológico y los progresos negociadores. Hong Kong ganó un 1,22% por el sector inmobiliario y Shanghái un 1,17% tras registrarse un crecimiento de la actividad en el sector servicios chino en abril. Tokio permaneció cerrado por festivo. Israel continuaba bombardeando Líbano al margen de las negociaciones entre Washington y Teherán.






