Elon Musk planea invertir hasta USD 119,000 millones en la construcción de una fábrica de chips de inteligencia artificial en Texas en su proyecto denominado Terafab.
Según un aviso de audiencia pública emitido por el Condado de Grimes, Texas, el proyecto contempla que SpaceX desarrolle una planta de fabricación de semiconductores y computación avanzada de próxima generación, integrada verticalmente y ejecutada en varias fases.
Esta instalación representaría una inversión clave para ampliar la capacidad nacional de manufactura de semiconductores.
La inversión inicial está estimada en USD 55,000 millones, con un desembolso total proyectado de USD 119,000 millones si se concretan todas las fases previstas.
En su momento, las partes indicaron que la experiencia de Intel en el diseño, fabricación y empaquetado de chips de alto rendimiento a gran escala busca acelerar el objetivo de Terafab: alcanzar una capacidad de procesamiento anual de 1 teravatio (TW) para impulsar futuros avances en inteligencia artificial y robótica.
Intel destacó su satisfacción por sumarse a la iniciativa y contribuir a la transformación de la tecnología de fabricación de silicio.
Terafab es el proyecto de Tesla para crear una megafábrica dedicada a la producción de chips de inteligencia artificial.
El objetivo central es anticipar y mitigar una posible escasez de chips en los próximos años, una preocupación clave para la expansión de la compañía.
La planta Terafab integrará en un único complejo industrial el procesamiento lógico, el almacenamiento de memoria y el empaquetado avanzado, utilizando tecnología de 2 nanómetros, el nodo más avanzado en la industria de semiconductores.

Esta integración vertical, poco habitual fuera de Asia, permitirá a Tesla fabricar entre 100,000 y 200,000 millones de chips personalizados de memoria y de inteligencia artificial cada año.
El corazón tecnológico de Terafab será el desarrollo del chip AI5 de quinta generación, diseñado para potenciar el software de conducción autónoma, el sistema de robotaxis
Tesla prevé iniciar la producción piloto de estos chips en 2026, con la meta de alcanzar una escala industrial en 2027 y gestionar internamente toda la cadena de suministro.
Si Terafab cumple sus objetivos, Tesla se posicionará como una de las pocas compañías fuera de Asia con capacidad propia para fabricar chips de inteligencia artificial a gran escala, lo que fortalecerá tanto la infraestructura de entrenamiento de modelos de conducción autónoma en la supercomputadora Dojo como los desarrollos de xAI, la empresa de inteligencia artificial de Musk.
Anthropic y SpaceX firman acuerdo
El aviso de audiencia pública emitido por el Condado de Grimes sobre los planes de inversión de Elon Musk coincidió con el anuncio de un nuevo acuerdo entre Anthropic y SpaceX.
Ambas compañías formalizaron una alianza estratégica para ampliar la capacidad de procesamiento de datos y responder a la creciente demanda de servicios basados en inteligencia artificial.
La colaboración permitirá a Anthropic acceder a la potencia de Colossus 1, el centro de datos insignia de SpaceX, lo que incrementará en 300 megavatios (MW) su capacidad de cómputo en el corto plazo.
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Además del acceso inmediato a Colossus 1, Anthropic manifestó su interés en desarrollar, junto a SpaceX, centros de datos de inteligencia artificial en órbita, con el objetivo de alcanzar varios gigavatios de potencia computacional.
Esta iniciativa busca mejorar la eficiencia y escalabilidad del procesamiento de datos y explorar nuevas posibilidades para la computación distribuida fuera de la Tierra.
Aunque no se han divulgado los términos económicos del acuerdo, la sinergia entre ambas compañías es significativa.
Por otra parte, Musk confirmó que xAI será disuelta como empresa independiente y sus productos de inteligencia artificial pasarán a integrarse bajo la marca SpaceXAI, la división de IA de SpaceX.






