La investigación, liderada por expertos de la Ghent University en Bélgica y publicada en la revista Cell, concluyó que numerosas especies vegetales resistieron gracias a un fenómeno genético llamado poliploidía, que consiste en la duplicación completa de sus genes.
Los investigadores analizaron los genomas de 470 especies de plantas con flores y detectaron 132 eventos antiguos de duplicación genética, utilizando además 44 fósiles vegetales para fechar esos cambios evolutivos.
Según el estudio, estas duplicaciones no ocurrieron al azar, sino que coincidieron con algunos de los peores desastres ambientales de la historia, incluyendo el impacto del asteroide que provocó la extinción de los dinosaurios.
Los científicos explicaron que las plantas con genomas duplicados desarrollaron mayor resistencia al calor extremo, la sequía y otros tipos de estrés ambiental, lo que les permitió adaptarse y sobrevivir mientras otras especies desaparecían.
“La duplicación del genoma completo suele verse como un callejón evolutivo sin salida en ambientes estables, pero en situaciones extremas puede dar ventajas inesperadas”, explicó el investigador Yves Van de Peer.
El estudio también relaciona este fenómeno con otros eventos climáticos extremos, como el Máximo Térmico del Paleoceno-Eoceno, ocurrido hace unos 56 millones de años, cuando la temperatura global aumentó entre 5 y 8 grados Celsius.
Los expertos consideran que estos hallazgos podrían ayudar a entender cómo algunas especies vegetales podrían responder al actual cambio climático, aunque advirtieron que el calentamiento actual ocurre a una velocidad mucho mayor que en el pasado.






