REDACCIÓN.- Un brote del hantavirus Andes ocurrido a bordo del crucero holandés MV Hondius dejó tres personas fallecidas y encendió las alarmas de las autoridades sanitarias internacionales, al convertirse en el primer agrupamiento documentado de esta enfermedad viral en alta mar.
El caso fue analizado por investigadores de la Universidad de Nueva Gales del Sur y publicado en la revista científica The Lancet, donde se concluye que el primer contagio habría ocurrido en tierra firme durante un recorrido por Sudamérica y posteriormente se produjo transmisión de persona a persona dentro del barco.
La embarcación partió desde Ushuaia el pasado 1 de abril con 147 personas a bordo, entre pasajeros y tripulantes de 23 nacionalidades distintas.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, hasta el momento se han confirmado 10 casos relacionados con el brote: ocho positivos al virus Andes y dos probables. Las tres muertes ocurrieron antes del 2 de mayo.
El primer caso correspondió a un hombre holandés que había visitado zonas rurales de Argentina y Chile antes de abordar el crucero. El paciente presentó síntomas el 6 de abril y falleció cinco días después sin recibir un diagnóstico oportuno.
Los especialistas explicaron que el virus Andes es la única variante conocida del hantavirus capaz de transmitirse entre personas mediante contacto estrecho, además de la vía tradicional asociada a la inhalación de partículas contaminadas por orina, saliva o heces de roedores infectados.
Entre los síntomas iniciales figuran fiebre, dolores musculares, escalofríos y problemas gastrointestinales, mientras que en los casos graves puede provocar insuficiencia respiratoria severa.
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El estudio advierte que las condiciones cerradas del crucero cabinas compartidas, comedores y actividades grupales facilitaron la propagación del virus entre los ocupantes.
Ante esta situación, los investigadores propusieron implementar sistemas de vigilancia de aguas residuales en cruceros para detectar patógenos antes de que aparezcan síntomas entre pasajeros y tripulantes, una metodología similar a la utilizada durante la pandemia del COVID-19.
El infectólogo Alfonso Rodríguez-Morales consideró que la propuesta es prometedora, aunque aclaró que todavía no existe suficiente validación científica para aplicar este método específicamente al hantavirus de forma estandarizada.
El brote fue reportado oficialmente a la OMS el 2 de mayo a través del Reglamento Sanitario Internacional. El barco llegó posteriormente a Tenerife, en las Islas Canarias, donde más de 120 pasajeros fueron repatriados o puestos en cuarentena preventiva.
Las autoridades sanitarias indicaron que actualmente no hay personas con síntomas a bordo y aseguraron que el riesgo para la población general sigue siendo bajo.






