Santo Domingo.– El magistrado Rubén Rodríguez afirmó que “la era de los jueces pasivos y reservados terminó”, al advertir que jueces y servidores judiciales mantendrán una postura activa en defensa de mejores condiciones laborales y de una transformación profunda del sistema de justicia dominicano.
Durante una entrevista en el programa matutino Su Mundo, Rodríguez sostuvo que la situación interna del Poder Judicial ha llegado a un punto crítico debido al deterioro progresivo de las condiciones de trabajo y a la falta de respuestas de las autoridades.
“A partir de ahora, sea esta gestión o la futura gestión, deben saber que va a haber jueces y servidores judiciales en pie de lucha por la mejora del sistema de justicia”, expresó.
El magistrado aseguró que el movimiento de protesta no responde a intereses políticos ni a coyunturas partidarias, sino al cansancio acumulado de jueces y empleados judiciales frente a años de precariedades y reclamos ignorados.
Tanto Rodríguez como el magistrado Adriano Taveras cuestionaron la gestión del presidente de la Suprema Corte de Justicia, Luis Henry Molina, señalando que durante los últimos años se ha debilitado el capital humano dentro del Poder Judicial.
Rodríguez afirmó que, aunque reconoce los avances tecnológicos impulsados por la actual administración, la tecnología “no puede ser el único medio para avanzar el sistema de justicia”.
Indicó que el personal judicial se encuentra agotado por la sobrecarga laboral y denunció que la reducción de jueces y empleados ha provocado que muchos trabajadores tengan que asumir funciones múltiples.
“El capital humano está desgastado, maltratado y no ha sido escuchado”, sostuvo.
Asimismo, señaló que desde el inicio de la actual gestión se produjeron cancelaciones masivas de empleados de carrera y decisiones administrativas que, a su juicio, han afectado el funcionamiento institucional.
Reclamo tardío
Durante la entrevista, Rodríguez respondió a quienes cuestionan que las protestas ocurran en medio del proceso de evaluación y renovación de la Suprema Corte de Justicia.
“El tiempo debió de ser hace más de cinco años”, afirmó, asegurando que los problemas actuales vienen acumulándose desde el inicio de la presente administración judicial.
En tanto, Adriano Taveras reveló que los representantes del movimiento no fueron recibidos directamente por Luis Henry Molina durante una reciente reunión convocada tras el anuncio del paro nacional.
Explicó que el encuentro fue encabezado por representantes de la Escuela Nacional de la Judicatura y no por el presidente de la Suprema Corte.
“La respuesta fue que iban a tramitar las solicitudes”, indicó Taveras, quien aseguró que durante años se han enviado oficios y comunicaciones reclamando soluciones sin obtener respuestas concretas.
Más de 400 jueces respaldan el paro
Los magistrados informaron que actualmente 419 jueces respaldan la huelga de brazos caídos convocada para el jueves 21 de mayo, además de miles de servidores judiciales en distintas provincias del país.
Rodríguez aseguró que el respaldo continúa creciendo y estimó que el movimiento ya se acerca al 60% de los jueces del sistema judicial dominicano.
“Esta lucha no es particular de un grupo de jueces. Es la lucha del sistema de justicia que pide a gritos una rápida intervención”, expresó.
Los jueces reiteraron que mantienen disposición al diálogo, aunque insistieron en que las autoridades deben escuchar y atender las problemáticas estructurales que afectan al Poder Judicial.







