REDACCIÓN.- Argentina registró en abril pasado un superávit comercial de 2.711 millones de dólares, con un alza del 1.166 % con respecto a igual mes de 2025, de la mano de un importante incremento en las exportaciones y una caída en las importaciones, informaron este miércoles fuentes oficiales.
El volumen del intercambio comercial (exportaciones más importaciones) creció en abril un 15,1 % interanual, a un total de 15.118 millones de dólares, según informó este miércoles el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
En abril, Argentina realizó exportaciones por 8.914 millones de dólares, un 33,6 % más que el mismo mes en 2025.
«En abril se alcanzó un máximo histórico en valores tanto en las exportaciones totales como en las de combustibles y energía, en tanto se registró el valor más alto desde noviembre de 2012 para las exportaciones de manufacturas de origen industrial», destacó el ministro de Economía argentino, Luis Caputo, a través de redes sociales.
En tanto, las importaciones, por valor de 6.204 millones de dólares, tuvieron una caída interanual del 4 %.
En los primeros cuatro meses del año, Argentina acumuló un superávit comercial de 8.277 millones de dólares, con exportaciones por 30.820 millones e importaciones por 22.543 millones.
Argentina registró el año pasado un superávit comercial de 11.320 millones de dólares, desde un saldo positivo por 18.928 millones de dólares en 2024.
Según un informe difundido días atrás por la consultora privada Abeceb, Argentina podría lograr este año un superávit comercial de 16.000 millones de dólares.
De acuerdo a la consultora, las exportaciones de Argentina podrían crecer este año un 8,4 %, a un récord de 94.400 millones de dólares, superando la anterior marca de 88.446 millones de dólares de 2022, gracias al aporte del sector agropecuario, el de hidrocarburos y la minería.
La directora de Operaciones de Abeceb, Natacha Izquierdo, observó que «2026 no solo marcaría un récord nominal, sino que consolidaría un cambio cualitativo en la composición de las exportaciones argentinas».
«A la fortaleza tradicional del agro se suma con peso creciente el aporte de Vaca Muerta, la minería metalífera y el litio. Esta diversificación reduce la vulnerabilidad histórica del sector externo a los ciclos climáticos y de precios agrícolas, y abre la puerta a un sendero de crecimiento exportador estructuralmente más sólido, siempre que se sostengan las condiciones macro y se materialicen las inversiones comprometidas», señaló Izquierdo.







