La información se desprende de documentos presentados por SpaceX ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos para su próxima salida a bolsa.
Expansión de la infraestructura y las controversias
La presentación detalla que la división xAI invertirá USD 2.000 millones en la compra de turbinas de gas móviles, el mismo tipo de generadores por el que la empresa ya enfrenta acciones legales. Según la documentación, la adquisición se realizará durante los próximos tres años para reforzar la infraestructura de inteligencia artificial. La compañía ya opera decenas de generadores de este tipo y, hasta hace unas semanas, funcionaban 46 turbinas, pese a que los permisos estatales solo autorizan 15.
La Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP, por sus siglas en inglés) presentó una demanda contra xAI el mes pasado. El escrito judicial sostiene que la operación de estas turbinas de gas no reguladas agrava la contaminación atmosférica en una de las áreas más afectadas de Estados Unidos.
La organización pidió una orden judicial que impida el funcionamiento de los generadores y alegó que cada uno puede emitir más de 2.000 toneladas anuales de óxidos de nitrógeno, sustancias químicas asociadas a la formación de smog y al empeoramiento del asma.
Disputas regulatorias y vacíos legales
xAI sostiene que puede operar las turbinas sin permisos durante un año, ya que se consideran “móviles” por permanecer montadas en los remolques de transporte. Esta interpretación se apoya en una discrepancia entre regulaciones estatales y federales: Mississippi exonera a los generadores móviles de permisos, mientras que la Agencia de Protección Ambiental (EPA) federal sostiene que las turbinas de este tamaño están sujetas a las normas de calidad del aire, independientemente de su configuración.

Este año, la EPA dictaminó que xAI violó la ley federal al operar los equipos sin autorización.
En su documentación bursátil, SpaceX reconoció los riesgos asociados a la dependencia de combustibles fósiles y tecnologías contaminantes. “Actualmente dependemos en gran medida del gas natural y la tecnología de turbinas de gas para alimentar las operaciones de nuestros centros de datos”, señala el documento. La empresa advirtió que una eventual orden judicial o la revocación de permisos “afectaría negativamente” a su negocio de inteligencia artificial.
Fusión corporativa y estrategia orbital
La relación entre xAI y SpaceX evolucionó hacia una fusión empresarial bajo el nombre SpaceXAI, que integra los negocios aeroespaciales, la red de satélites Starlink, la plataforma social X y el desarrollo de inteligencia artificial. El objetivo de esta reestructuración es trasladar la infraestructura de IA al espacio exterior. SpaceXAI planea construir centros de datos orbitales, aprovechando la energía solar permanente y las bajas temperaturas del vacío espacial para alimentar y enfriar supercomputadoras como el modelo de lenguaje Grok.
Este movimiento permite a Elon Musk consolidar un ecosistema corporativo con integración vertical. SpaceX aporta los cohetes Starship para poner servidores en órbita, Starlink asegura la conectividad global y X ofrece acceso a grandes volúmenes de datos en tiempo real para el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial. El plan busca posicionar al conglomerado como una de las empresas tecnológicas más valiosas del mundo antes de su oferta pública inicial.







