BUENOS AIRES.- El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que la economía de Argentina continúa enfrentando altos niveles de vulnerabilidad externa y riesgos financieros, pese a valorar positivamente las reformas económicas implementadas por el presidente Javier Milei.
En el informe correspondiente a la segunda revisión del programa acordado con el Gobierno argentino, el organismo señaló que las reservas internacionales siguen siendo “débiles” y que el país aún carece de acceso sostenido a los mercados internacionales de capital.
El documento también advierte que el actual contexto geopolítico internacional mantiene elevados los riesgos para la economía argentina, especialmente ante posibles tensiones financieras globales y fluctuaciones en los precios internacionales del petróleo.
FMI respalda reformas económicas
Pese a las advertencias, el Fondo destacó las reformas fiscales, monetarias y regulatorias impulsadas por la administración de Milei, así como medidas orientadas a fortalecer sectores estratégicos como energía y minería.

El organismo valoró además la aprobación de la Ley de Modernización Laboral y las iniciativas para promover inversiones extranjeras mediante los regímenes RIGI y RMI, que ya registran proyectos aprobados por unos US$28 mil millones.
Según el informe, el crédito al sector privado mostró crecimiento durante 2025, aunque el FMI alertó que el ritmo se desaceleró en el tercer trimestre y aumentaron los préstamos en situación irregular, principalmente en el segmento de consumo.
El FMI también señaló que las elecciones presidenciales previstas para 2027 podrían generar incertidumbre política y salidas de capital si no se consolida la recuperación económica y del ingreso real de la población.
El organismo recomendó al Gobierno argentino fortalecer los “colchones de liquidez”, sostener el ajuste fiscal y utilizar el tipo de cambio como mecanismo de amortiguación frente a posibles shocks externos.
Asimismo, insistió en acelerar la reducción de subsidios y transferencias estatales en caso de un eventual aumento del riesgo país o episodios de volatilidad financiera.
El presidente Javier Milei y las directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva (REUTERS/Louisa Gouliamaki)







