Quirno describió el encuentro como una continuación “de la conversación que mantuvimos en febrero pasado en Múnich”, donde ambos cancilleres se habían visto al margen de la 62ª Conferencia de Seguridad. En aquella ocasión, según consignó Cancillería de manera oficial, los temas centrales fueron la ampliación de exportaciones argentinas, nuevas inversiones y los avances en proyectos de infraestructura como las represas del sur.
Ayer, en Nueva York, y según informó el propio canciller en su cuenta de X, el diálogo fue sobre “los desafíos que enfrenta el sistema multilateral” y “el estado de la agenda bilateral”, además de intercambiar posiciones sobre la próxima elección del secretario general de la ONU. Durante su intervención en el plenario, Quirno pidió una reforma profunda de la ONU y respaldó la candidatura de Rafael Grossi, actual director general del Organismo Internacional de Energía Atómica.
La sesión del Consejo de Seguridad fue convocada por China, que ocupa la presidencia rotatoria del organismo durante mayo, bajo el lema “Defensa de los propósitos y principios de la Carta de la ONU y fortalecimiento del sistema internacional centrado en la Organización”. Wang Yi presidió el debate, al que asistieron más de cien delegaciones.

La visita que no llega
El trasfondo del encuentro es la visita presidencial que Milei prometió y que aún no se materializó. En septiembre de 2024, el mandatario argentino describió a China como “un socio comercial muy interesante, porque no hace exigencias, solo pide que no los molesten”, y anticipó un viaje a Beijing para enero de 2025. Ese viaje nunca ocurrió. A comienzos de 2026, volvió a confirmar sus planes: “Tenemos una muy buena relación comercial con China. Tenemos que intentar comerciar con todos los países del mundo”, dijo al ser consultado sobre si el viaje seguía en agenda.
En Davos, en enero de este año, Milei fue más explícito ante la audiencia del Foro Económico Mundial: “Mi plan es abrirme a la Unión Europea, abrirme a los Estados Unidos y abrirme a China. Quiero una economía abierta”, afirmó en una entrevista con Bloomberg. Minutos antes había compartido escenario con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como uno de los miembros fundadores del llamado “Board of Peace”.
Esa imagen resume la tensión que rodea la visita: Milei es el aliado latinoamericano más cercano a Trump, y Washington ya ejerció presión explícita para que Buenos Aires recorte sus vínculos con Beijing. El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, llegó a afirmar que Milei estaba “comprometido a sacar a China” de Argentina. Una semana después, y ante la consulta de Infobae, el funcionario norteamericano aclaró que no le pidió a la Argentina terminar el swap con China, pero apuntó a bases militares y centros de observación.







