La llegada masiva de sargazo a las costas del Caribe durante este año ha generado nuevas preocupaciones entre especialistas y autoridades ambientales debido a los posibles efectos que la exposición prolongada a estas algas en descomposición podría tener sobre la salud humana.
El tema ha cobrado mayor relevancia luego de que investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) iniciaran estudios dirigidos a evaluar las condiciones de salud de trabajadores encargados de retirar toneladas de sargazo de las playas del Caribe mexicano, una de las zonas más afectadas por el fenómeno.
Los científicos buscan determinar las consecuencias derivadas de la exposición continua a gases liberados durante el proceso de descomposición de las algas, principalmente sulfuro de hidrógeno y amoníaco, compuestos asociados a diversos problemas respiratorios y neurológicos.
Trabajadores bajo observación
De acuerdo con los investigadores, los recolectores de sargazo constituyen uno de los grupos con mayor riesgo de exposición debido a que permanecen durante largas jornadas en contacto directo con grandes acumulaciones de algas en estado de degradación.
Entre las molestias reportadas por estos trabajadores figuran dolores de cabeza, irritación ocular, dificultad para respirar, mareos y otros síntomas que han despertado el interés de la comunidad científica para profundizar en los posibles efectos a largo plazo.
El interés por esta problemática coincide con los pronósticos del Optical Oceanography Lab de la Universidad del Sur de Florida, cuyos reportes indican que las cantidades de sargazo registradas durante mayo alcanzaron niveles históricos en varias zonas del Caribe y el Atlántico tropical.
Los especialistas prevén que las arribazones continuarán durante las próximas semanas, por lo que 2026 podría convertirse en uno de los años con mayor presencia de sargazo desde que comenzó el monitoreo sistemático de este fenómeno.
Efectos de la descomposición
Cuando el sargazo permanece acumulado en las playas durante varios días, inicia un proceso natural de degradación que libera sustancias químicas al ambiente. Entre ellas destaca el sulfuro de hidrógeno, conocido por su fuerte olor similar al de huevos podridos, además del amoníaco.
Según organismos internacionales de salud ambiental, la exposición a estos gases puede provocar irritación en ojos, nariz y garganta, así como náuseas, mareos, dolores de cabeza y complicaciones respiratorias, especialmente en personas vulnerables o expuestas de manera recurrente.
Estudios en el Caribe
Investigaciones realizadas anteriormente en territorios caribeños como Martinica documentaron síntomas neurológicos, digestivos y respiratorios en personas que estuvieron expuestas durante largos períodos a gases procedentes del sargazo en descomposición.
Los hallazgos también sugieren que la exposición constante podría estar relacionada con problemas de memoria, dificultades de concentración, alteraciones del equilibrio y otros trastornos neuroconductuales que continúan siendo objeto de estudio por parte de la comunidad científica internacional.
Llamado a la prevención
Ante este escenario, especialistas recomiendan evitar permanecer por tiempo prolongado cerca de grandes acumulaciones de sargazo en descomposición, especialmente cuando el olor sea intenso o existan síntomas respiratorios. También aconsejan extremar las precauciones en niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades pulmonares.
En República Dominicana, donde las arribazones afectan regularmente zonas turísticas como Punta Cana, Bávaro, Bayahíbe, Juan Dolio y La Romana, el fenómeno continúa siendo motivo de vigilancia. Los expertos consideran que comprender los posibles impactos sobre la salud humana será una de las principales líneas de investigación en los próximos años, en medio de una temporada que podría marcar nuevos récords de presencia de sargazo en la región.







