En un plazo de dos horas desde el accidente, los tripulantes “fueron rescatados de forma segura y se encuentran en condición estable”, detalló el CENTCOM a los medios. El empleo de esta tecnología representa un avance táctico: por primera vez, una embarcación no tripulada reemplazó a los métodos tradicionales de rescate, reduciendo el riesgo para el personal.
Estados Unidos utilizó un dron marítimo modelo Corsair, fabricado en Texas, para llegar hasta los náufragos. La elección de este vehículo respondió a la necesidad de evitar exponer a más personas en una zona bajo amenaza del régimen de Irán, explicó la doctora Stacie Pettyjohna la BBC. “Se utilizó el dron no tripulado en lugar de enviar un barco o un helicóptero, en los que las personas habrían estado expuestas a recibir disparos”.
El Corsair tiene una longitud de 7,3 metros y puede transportar hasta 450 kg, alcanzando velocidades superiores a 35 nudos (aproximadamente 65 km/h). “El Corsair tiene aproximadamente el tamaño de un barco pesquero con cubierta plana”, describió Bryan Clark, especialista en drones navales del Hudson Institute, al medio británico. A su vez, agregó que el dron está equipado con “una cámara de 360 grados, radar de largo alcance y un sensor electrónico para captar comunicaciones”.
Aunque el Corsair puede operar de forma autónoma, los expertos entrevistados por BBC Verify coincidieron en que, durante el rescate, probablemente se manejó manualmente. Clark precisó: “En esta misión, lo más probable es que fuera controlado a distancia por una persona mediante un mando tipo joystick, para asegurarse de llegar a la ubicación exacta de la tripulación”.
El procedimiento consistió en dirigir el dron hacia la posición de los náufragos, quienes “simplemente habrían subido a bordo, tal como lo harían para embarcar en un bote en alta mar”, según el especialista. La misión fue ejecutada por la Fuerza de Tarea 59, la primera unidad de la Marina estadounidense dedicada exclusivamente a sistemas no tripulados, establecida en 2021 y activa en Medio Oriente desde marzo.
El Corsair fue seleccionado para esta operación por “factores de proximidad y capacidad”, según el capitán Tim Hawkins, portavoz del CENTCOM.
El dron trasladó a los militares alrededor de las 03:30 de la madrugada, momento en el que fueron llevados a otro punto seguro en el agua y posteriormente izados por un helicóptero. Por lo general, esta embarcación apoya tareas de detección de minas y vigilancia, pero la Marina estadounidense continúa probando su versatilidad en el estrecho de Ormuz.
En 2025, la Marina adjudicó al fabricante del Corsair un contrato de USD 392 millones para ampliar la flota de estas embarcaciones autónomas. Actualmente, existen unas 50 unidades en servicio.
El uso del Corsair en una misión de rescate representa un cambio en los protocolos de intervención en situaciones de alto riesgo. El evento evidencia la apuesta estadounidense por sistemas no tripulados para reducir la exposición humana en zonas de conflicto, un precedente que podría transformar futuras operaciones navales.







