Sin embargo, antes de convertirse en el rey indiscutible de la comedia muda en internet, Khaby era un joven común que se enfrentaba a la incertidumbre.
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Curiosamente, su camino en las redes sociales comenzó de una manera completamente distinta a la que lo hizo famoso.
El origen: una primera publicación muy diferente
El 15 de marzo de 2020, en los primeros días del confinamiento estricto por la pandemia de COVID-19 en Italia, Khaby Lame subió su primer video a TikTok. Horas antes, había sido despedido de su empleo como operador de máquinas en una fábrica en la localidad de Chivasso (cerca de Turín). Sin ingresos y encerrado en la vivienda pública donde creció junto a su familia, recurrió a su teléfono como un escape.

A diferencia del estilo pulcro y mudo que lo caracteriza hoy, en esa primera publicación Khaby sí interactuaba con la voz, usaba filtros de la aplicación y bailaba. En el video, se le ve lavándose las manos de manera exagerada con gel desinfectante (muy a tono con la época) mientras sonaba de fondo la canción “Woah” de KRYPTO9095. Durante sus primeros meses, el canal de Khaby era el de un tiktoker promedio: hacía sketches en italiano con amigos, doblajes de voz (lip-sync) y reaccionaba a videojuegos.
Cómo y cuándo cambió su temática
A pesar de la insistencia de su padre para que buscara un “trabajo real”, Khaby pasaba varias horas al día ideando videos. El cambio radical de su contenido ocurrió aproximadamente un año después de su debut, en abril de 2021.
Frustrado e intrigado por la ola de videos virales sobre “trucos de vida” (life hacks) que inundaban internet —los cuales solían complicar tareas absurdamente sencillas—, Khaby decidió reaccionar a uno de ellos. El video original mostraba a un hombre pelando un plátano de forma ridículamente compleja utilizando un cuchillo afilado.
La respuesta de Khaby fue magistral por su simplicidad: grabó un video dividido en el que simplemente tomó un plátano, lo peló limpiamente con las manos y, con una mirada fija de total decepción y cansancio hacia la cámara, extendió las palmas en un gesto de “así de fácil es”.
Ese sutil movimiento de manos y su expresividad facial se convirtieron instantáneamente en su marca registrada. Khaby se dio cuenta de algo crucial: el silencio era su superpoder. Al eliminar el idioma italiano de sus videos y depender exclusivamente de la mímica y el lenguaje corporal, eliminó cualquier barrera cultural. Su humor se volvió universal. De la noche a la mañana, personas de Japón, Brasil, Estados Unidos o Kenia podían entender perfectamente sus chistes de sentido común.
De las viviendas sociales a Forbes
El ascenso posterior fue meteórico. Para mediados de 2022, Khaby ya se había convertido en la persona con más seguidores en todo TikTok, superando a las estrellas juveniles estadounidenses.

Su historia es el reflejo de la resiliencia. Como relató en diversas entrevistas (incluyendo perfiles profundos de la BBC), Khaby nunca se ha avergonzado de sus raíces humildes en los complejos de vivienda social de Chivasso. Al contrario, afirma con orgullo que esa experiencia y la educación pública le enseñaron a mantener los pies en la tierra.
Esa autenticidad es la que atrajo a marcas de calibre mundial. Hoy en día, Khaby Lame no solo encabeza los ránkings de popularidad, sino también los de negocios. Forbes lo consolidó dentro de su lista de los 50 creadores de contenido más exitosos y ricos del planeta debido a sus ingresos anuales multimillonarios y contratos de patrocinio masivos con gigantes como Hugo Boss, la plataforma de criptomonedas Binance y los principales estudios de Hollywood, donde suele realizar sketches mudos junto a estrellas de la talla de Tom Cruise, Robert Downey Jr. y Matt Damon.








