El actor mexicano Gabriel Soto vuelve a enfrentar una controversia relacionada con su vida sentimental, luego de confirmar públicamente su relación con Colibrí Jiménez, quien anteriormente fue su terapeuta.
La revelación ha provocado una fuerte reacción por parte de la cantante Ana Carla Sinclair, quien acusó al galán de telenovelas de haberle sido infiel mientras mantenían una relación.
Durante un encuentro con la prensa, Soto confirmó que mantiene un romance con Jiménez y aseguró que había prometido hacer pública su relación cuando esta fuera formal.
«Yo les dije que cuando tuviera algo formal lo iban a saber, y pues ya lo saben», expresó el actor.
Al ser cuestionado sobre Sinclair, Soto pidió que no se especulara sobre los tiempos de sus relaciones y explicó que conoce a Colibrí desde hace más de un año, cuando ella fue su terapeuta y lo ayudó a superar un momento difícil de su vida.
«No hagan matemáticas porque nadie sabe la realidad más que nosotros… Yo a Colibrí la conozco hace más de un año, fue mi terapeuta, efectivamente me ayudó a salir de un bache muy complicado», afirmó.
El actor también reveló que sus hijas ya conocen a su nueva pareja y aclaró que con Ana Carla Sinclair nunca llegó a tener una relación formal.
«Salimos un tiempo, pero realmente no fue nada con esta formalidad», sostuvo.
Sin embargo, Sinclair desmintió esa versión y aseguró que durante aproximadamente un año creyó que ambos estaban construyendo un proyecto de vida juntos.
«Yo sentía que sí estábamos construyendo algo. Él me decía: ‘el amor de mi vida’, ‘mi pareja para siempre’, ‘por fin llegó la mujer de mi vida'», declaró.
La cantante también afirmó que desde el principio cuestionó la cercanía entre Soto y su terapeuta, al considerar que la relación no era ética.
«Nunca me pareció ética su relación. Se lo dije: ‘no se me hace ético que se escriba con sus pacientes con ojitos de corazón’. El día que se conocieron se pusieron corazoncitos», reveló.
Esta nueva polémica revive los señalamientos que enfrentó Gabriel Soto durante su separación de Geraldine Bazán, cuando la actriz Irina Baeva fue señalada como la presunta tercera en discordia, acusaciones que en su momento ambos negaron.








