SANTO DOMINGO.- El Gobierno dominicano y la Asociación Nacional de Detallistas de Gasolina (Anadegas) acordaron una tregua de 30 días para buscar una solución al conflicto generado por las comisiones que pagan las estaciones de servicio por las transacciones con tarjetas bancarias.
El acuerdo fue alcanzado durante una reunión encabezada por el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, junto al presidente de Anadegas, Juan Elías Pérez, y representantes de los sectores público y comercial.
Durante este período, las estaciones de combustible continuarán aceptando pagos electrónicos mientras se evalúan alternativas para reducir el impacto de los cargos por comisión.
Anadegas había advertido que, de no lograrse una solución, podría retirar los verifones de las estaciones, al considerar que las tarifas actuales afectan la rentabilidad del negocio.
Según el gremio, las comisiones por pagos con tarjeta oscilan entre 1.95 % y 2.50 %, representando entre el 25 % y el 36 % del margen bruto de comercialización de los combustibles.
La asociación explicó que entre el 50 % y 70 % de las ventas en las estaciones se realizan actualmente mediante tarjetas, una tendencia que ha aumentado junto al crecimiento de los pagos electrónicos.
Anadegas señaló que las empresas procesadoras de pagos, entre ellas Carnet, Visanet y Azul, no participaron en la reunión, aunque forman parte de los reclamos planteados por el sector.
Leer también: Banreservas sube 15 posiciones entre los 1,000 bancos más importantes del mundo
El gremio sostiene que República Dominicana mantiene porcentajes de comisión superiores a los registrados en otros mercados de América Latina y Europa, donde las tasas suelen ser más bajas.
Las estaciones de servicio también plantean la creación de un régimen especial de comisiones para el sector combustible, debido a que los precios y márgenes de comercialización están regulados por el Estado y no pueden trasladar esos costos al consumidor.
Anadegas afirmó que su posición no busca limitar el uso de tarjetas, sino encontrar un mecanismo que permita mantener los pagos electrónicos, fortalecer la bancarización y reducir el impacto económico sobre las estaciones de servicio.








