REDACCIÓN.- Con los ojos puestos sobre ellos, la compañía propietaria del sumergible que implosionó con cinco personas a bordo en los pasados días, OceanGate ha tomado la decisión de cesar todas sus actividades.
En su página web, OceanGate, la empresa que ha estado en boca de todos desde que su sumergible, Titán, implosionó cerca de los restos del Titanic el pasado mes de junio, comunicó que va a suspender todo tipo de viajes para ese lugar, tanto de exploración con fines científicos o turísticos.
El Titán fue un pequeño sumergible de unos 6,5 metros de eslora, que intentó realizar una excursión el pasado 18 de junio para observar los restos del famoso transatlántico que naufragó hace ya más de 100 años, y debió volver a la superficie siete horas después, pero nunca lo logró; con tan solo haber transcurrido dos horas, ya se había perdido el contacto con la nave.
Desde entonces se puso en marcha una operación de rescate en busca de los cinco pasajeros que iban a bordo, incluido el piloto y cofundador de la empresa, Stockton Rush. Los equipos de rescate descubrieron que la nave había implosionado poco después de sumergirse, lo que causó la muerte en el acto de los cinco ocupantes, que habían pagado 250.000 dólares cada uno por el extravagante viaje; razón por la cual la noticia también llamo la atención –y la crítica- de muchas personas.







