El polvo lunar que recogieron astronautas del Apollo 17 en la década de 1970 reveló que la Luna es 40 millones de años más antigua de lo que se pensaba.
Los resultados se publicaron este lunes en la revista académica Geochemical Perspectives Letters.
Philipp Heck, autor principal del estudio y Robert A. Pritzker de Meteorología y Estudios Polares del Museo Field de Chicago afirmaron en un comunicado “Estos cristales son los sólidos más antiguos hasta ahora conocidos que se formaron tras el impacto gigante y como sabemos la antigüedad de estos cristales, sirven de anclaje para la cronología lunar”
Heck explicó que “la energía del impacto del objeto del tamaño de Marte contra la Tierra fundió la roca que acabaría formando la superficie lunar, Cuando la superficie quedó fundida de esa manera, los cristales de circón ya no podían formarse y perdurar. Por tanto, los cristales de la superficie lunar debieron formarse después de que se enfriara el océano de magma lunar”
Hallazgos
Investigaciones anteriores del coautor del estudio Bidong Zhang, investigador adjunto del departamento de Ciencias de la Tierra, Planetarias y Espaciales de la Universidad de California en Los Ángeles, habían sugerido que determinar la edad de los cristales dentro del polvo lunar podría revelar también la edad real de la Luna.
Esta investigación marca el primer uso del método analítico de datación de los cristales con tomografía de sonda atómica y se llevó a cabo utilizando instrumentos de la Universidad Northwestern en Evanston, Illinois, según los autores del estudio.
El análisis mostró cuántos átomos de uranio dentro de los cristales de circón experimentaron desintegración radiactiva.
Los elementos pueden transformarse si sus átomos contienen una configuración inestable de protones y neutrones, provocando la desintegración de algunos de ellos, como ocurre con la desintegración del uranio para convertirse en plomo.
Al seguir la pista del tiempo que tarda este proceso, los científicos pueden determinar la edad de algo comparando la proporción de átomos de uranio y plomo.
Edad Lunar
El equipo de investigación utilizó isótopos de plomo dentro de la muestra de polvo lunar para determinar que los cristales tenían 4.460 millones de años, lo que indica que la Luna también debe tener al menos esa edad.
Aunque las muestras lunares se devolvieron a la Tierra hace más de 50 años, ha llevado tiempo desarrollar la tecnología necesaria para realizar un análisis tan detallado de los cristales.
Por este motivo, la NASA ha esperado hasta los últimos años para revelar algunas de las muestras prístinas recogidas durante la era de las misiones Apollo, lo que ha permitido conocer mejor el satélite natural de nuestro planeta utilizando los métodos más avanzados.











