La Policía del país anunció el sábado que abatió a varios miembros de las bandas armadas lideradas por Jimmy Cherizier, alias “Barbecue”. Según dio a conocer, se dio en medio de unos enfrentamientos en Bas Delmas 6, en el centro de Puerto Príncipe, la capital del país.
Además, comunicó que se incautaron de armas de fuego y se desbloquearon algunas de las carreteras que habían sido cortadas por parte de las bandas armadas.
“Se están implementando nuevas estrategias por parte de la Policía con el objetivo de recuperar ciertas áreas ocupadas por estas pandillas armadas en los últimos días, con el fin de facilitar el libre movimiento de los ciudadanos pacíficos”, dijo la Policía en un comunicado.
La violencia se ha vuelto una constante en Haití, una empobrecida nación inmersa en una profunda crisis política. El viernes se reportaron fuertes enfrentamientos entre la Policía y las bandas armadas. Una situación que se ha venido presentando desde finales de febrero, con constantes ataques de grupos criminales que controlan buena parte de la capital del país.
Si bien Haití encara desde hace años una profunda crisis política, económica y de seguridad, la situación empeoró tras el magnicidio del presidente Jovenel Moïse, en 2021, principalmente con el impulso de las pandillas que controlan la mayor parte de la capital.
Las bandas han buscado bloquear los principales puertos y también el aeropuerto internacional. Además, asaltaron las cárceles más importantes de Puerto Príncipe, lo que derivó en la fuga de unos 3.000 presos. Entre ellos, miembros y líderes de las pandillas.
Las pandillas tenían el objetivo explícito de derrocar al primer ministro Ariel Henry. Y aunque dimitió la semana pasada, la violencia no ha disminuido. El premier prometió un consejo de transición que pretende incluir a diferentes sectores de la sociedad y que será el encargado de nombrar al próximo primer ministro, pero el ente aún no ha podido ser constituido y el proceso transferencia del poder se ha visto retrasado.
A pesar del anuncio, la violencia no ha disminuido y sigue asolando a buena parte del país. Agencias de la ONU han alertado que el hambre que se está extendiendo por la nación caribeña y aseguran que aumenta la dificultad de brindar asistencia humanitaria debido a las acciones de las bandas criminales.
Saqueos a instituciones y organizaciones humanitarias
La crisis que vive Haití también ha derivado en saqueos a instituciones y organizaciones humanitarias. El domingo Unicef denunció el saqueo de uno de sus contenedores en el principal puerto de Haití, cargado con “artículos esenciales para la supervivencia materna, neonatal e infantil”. Los suministros, que incluían resucitadores y equipos relacionados, fueron robados por grupos armados que controlan la zona.
El representante de Unicef en Haití, Bruno Maes, expresó su preocupación. “El saqueo de suministros que son esenciales para salvar vidas de niños debe terminar inmediatamente”, sentenció.
“Hospitales vandalizados; acceso a la atención médica bloqueado: las familias en Haití tienen una necesidad urgente en medio del colapso del sistema de salud. Atacar la atención sanitaria y negar asistencia médica a los niños es una clara violación de sus derechos. ¡Esto debe parar!”, señaló Unicef Haití en redes sociales.
Hospitals vandalized; healthcare access blocked – families in Haiti are in urgent need amid the collapse of the healthcare system.
Attacking healthcare and denying medical assistance to children is a clear violation of their rights. This must stop!@UNICEF @uniceflac @OCHAHaiti pic.twitter.com/ODrUClKfdB— UNICEF Haiti (@UNICEFHaiti) March 17, 2024
La importancia de los implementos es aún más relevante si se considera la situación humanitaria que vive Haití.
Según Unicef, tres de cada cuatro mujeres en Puerto Príncipe carecen de acceso a atención médica y nutrición básicas. Además, la ONU aseguró que cerca de 1,4 millones de haitianos se encuentran al borde de la hambruna y más de 4 millones necesitan ayuda alimentaria.
A esto se le suma la escasez de electricidad, combustible y suministros médicos, afectando gravemente a los hospitales de todo el país. Unicef reportó que seis de cada diez instalaciones no pueden funcionar adecuadamente.

Por otro lado, la Cancillería de Guatemala informó que también se presentó un saqueo de la oficina de su cónsul honorario en Haití. Aunque los detalles sobre los daños y los responsables aún no han sido revelados, sí se dio a conocer que ninguno de los trabajadores en el consulado salió herido y que la documentación almacenada en la sede diplomática en los últimos cinco años ya había sido trasladada.
El papa pidió una “transición serena” en Haití
Una mención al país caribeño hizo aparición tras el rezo del Ángelus por parte del papa Francisco desde la ventana del Palacio Apostólico. El pontífice pidió una “transición ordenada” en Haití y también dijo sentirse “aliviado” por la liberación de cinco rehenes del Instituto de los Hermanos del Sagrado Corazón.
Queridos hermanos y hermanas, he sabido con alivio que en Haití han sido liberados un profesor y cuatro religiosos del Instituto de los Hermanos del Sagrado Corazón, secuestrados el pasado 23 de febrero, anunció el papa.
Y añadió: “Pido que sean liberados lo antes posible los otros dos religiosos y todas las personas aún secuestradas en ese amado país afectado por tanta violencia”.
Además, hizo un llamado a “una transición serena hacia un país que, con la ayuda de la comunidad internacional, sea dotado de instituciones sólidas capaces de devolver el orden y la tranquilidad a los ciudadanos”.
Los miembros del Instituto de los Hermanos del Sagrado Corazón habían sido secuestrados el 23 de febrero y fueron liberados el 10 de marzo.







